
La industria pesquera de la Unión Europea, representada por Europêche, ha expresado su descontento con la reciente decisión de varias guías de consumo de pescado, gestionadas por ONG como GoodFish y WWF, de desaconsejar la compra de caballa del Atlántico Nororiental.
Según Europêche, esta decisión se basa en información desactualizada y no refleja el estado actual de la población de caballa, que, según el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM), se encuentra dentro de límites biológicos seguros y no está sobreexplotada.
Europêche reconoce la preocupación por la disminución de la biomasa de la caballa, pero argumenta que incluirla en la «lista roja» de especies desaconsejadas contradice el asesoramiento científico actual. Además, señalan que la gestión de esta población se ha visto afectada por la falta de un acuerdo de distribución de cuotas entre los Estados costeros implicados, como la UE, Reino Unido, Noruega, Islandia y otros. Esto ha llevado a que algunos países establezcan cuotas unilaterales excesivas, lo que, según la industria, pone en riesgo la sostenibilidad.
La flota de la UE, según Europêche, es la única que sigue actuando con cautela y respetando las cuotas más recientes. La organización también destaca que, a pesar de años de pesca por encima de las recomendaciones, la población de caballa ha mostrado resiliencia y no requiere medidas de emergencia.
Fuente: Europêche

