
El buque mercante Morning Midas, de bandera liberiana y 183 metros de eslora, se hundió el lunes 23 de junio en aguas internacionales del Pacífico Norte, luego de casi tres semanas a la deriva por un incendio iniciado en su bodega de carga. La embarcación, que zarpó desde Yantai, China, transportaba más de 3.000 automóviles con destino a México. Entre ellos, al menos 70 vehículos eléctricos y más de 680 híbridos, lo que plantea interrogantes sobre los riesgos asociados al transporte de baterías de litio en alta mar.
El incendio comenzó el 3 de junio, presuntamente en la cubierta donde se almacenaban los vehículos eléctricos. Aunque se activó el sistema de supresión de CO₂, el fuego no pudo ser contenido. La tripulación de 22 personas fue evacuada sin sufrir lesiones, gracias a la intervención de un buque cercano. Desde entonces, remolcadores con equipamiento especializado permanecieron junto al Morning Midas, intentando contener el siniestro y prevenir una catástrofe ambiental.
La situación se agravó con condiciones meteorológicas adversas y la entrada de agua al casco, que deterioró la estabilidad del buque. La pérdida total se confirmó cuando la nave se hundió a unos 770 kilómetros al suroeste de las islas Aleutianas de Alaska, en una zona con profundidades cercanas a los 5.000 metros. A pesar del volumen de combustible a bordo —alrededor de 1.880 toneladas—, no se han reportado, por ahora, signos visibles de contaminación.
Sospechas sobre baterías de litio: ¿el origen del fuego en un vehículo eléctrico?
Aunque la investigación oficial aún no ha concluido, fuentes cercanas a la operación de rescate señalan que el incendio podría haberse originado en la cubierta donde se encontraban los vehículos eléctricos. Estos automóviles, equipados con baterías de iones de litio, representan un riesgo particular debido a la posibilidad de ignición térmica, difícil de contener una vez iniciada. La activación del sistema de CO₂ no logró sofocar las llamas, lo que refuerza la hipótesis de que una batería defectuosa pudo haber sido el detonante.
Este no sería un hecho aislado. En julio de 2023, el MV Fremantle Highway sufrió un incendio similar frente a las costas de los Países Bajos mientras transportaba cerca de 3.800 vehículos, incluidos casi 500 eléctricos. Si bien no se atribuyó el inicio del fuego directamente a estos últimos, el caso avivó el debate internacional sobre la seguridad de este tipo de carga. El hundimiento del Morning Midas renueva la urgencia de revisar los protocolos de carga, monitoreo y respuesta ante incendios en buques que transportan nuevas tecnologías.
Por: Redacción

