
Izmail, Ucrania. Durante la noche del 19 al 20 de agosto, el puerto fluvial de Izmail, ubicado en la región de Odesa, fue blanco de un ataque con drones que provocó daños significativos en instalaciones energéticas y en un buque tanque de bandera panameña.
Según autoridades ucranianas, el ataque se extendió por aproximadamente 90 minutos y fue ejecutado mediante drones tipo Shahed. Se registraron al menos 30 explosiones en el área portuaria, afectando tanto infraestructura terrestre como embarcaciones en operación.
Uno de los principales objetivos fue el depósito de combustible Triton, donde se reportó la destrucción de dos tanques de almacenamiento de 5.000 metros cúbicos y daños en un tercero. También se vieron comprometidos sistemas de bombeo de alta presión y equipos de transferencia de combustible. El complejo, que maneja hasta 20.000 toneladas semanales de productos energéticos, cumple un rol logístico clave en el abastecimiento regional.
Daños al buque Excellion
El buque afectado, identificado como Excellion, se encontraba en maniobras de descarga cuando fue alcanzado por uno de los drones. La embarcación sufrió daños en el costado de estribor, incluyendo sistemas de válvulas y bombeo. Fuentes portuarias indicaron que se evalúa su remolque o desmantelamiento, dado el nivel de afectación estructural.
El ataque dejó al menos un civil herido y movilizó a más de 50 rescatistas, 16 unidades operativas y un tren cisterna de bomberos. Las labores de extinción se extendieron durante varias horas.
Escenario regional
Este incidente se enmarca en una serie de ataques recientes a infraestructura energética en distintas regiones de Ucrania, incluyendo Járkiv, Donetsk y Poltava. Las autoridades locales han solicitado refuerzos en sistemas de defensa aérea para proteger nodos logísticos estratégicos.
El puerto de Izmail, situado sobre el río Danubio, representa un punto neurálgico para el comercio fluvial y el tránsito de productos energéticos hacia Europa Central. La interrupción de sus operaciones podría generar desvíos logísticos y sobrecarga en puertos alternativos como Reni o Constanza.
Por: Redacción

