
La industria del transporte marítimo de contenedores atraviesa un momento sin precedentes: la cartera global de órdenes de construcción supera los 10 millones de TEU. Este fenómeno, impulsado por la renovación tecnológica, la presión ambiental y la estrategia de expansión de las navieras, redefine el equilibrio de capacidades hacia la próxima década.
Según datos de Global Maritime Hub, la cartera de construcción alcanzó los 9,1 millones de TEU en marzo de 2025, marcando el mayor volumen registrado en la historia del sector. Esta cifra representa cerca del 29% de la capacidad total existente, con entregas previstas hasta 2030.
El crecimiento responde a múltiples factores:
- Renovación tecnológica: buques más eficientes y adaptados a normativas IMO.
- Saturación de astilleros: los principales constructores tienen agendas completas hasta 2028–2030.
- Estrategia de expansión: operadores y propietarios no operativos apuestan por ampliar capacidad, incluso en contextos de sobreoferta.
Perspectiva técnica y riesgos futuros
Un informe de Lloyd’s List, citado por myKN, eleva la cifra a 9,7 millones de TEU en junio de 2025, con un crecimiento del 31,1% respecto a la flota existente. Se advierte que, de mantenerse el ritmo de entregas, podría generarse una sobrecapacidad del 26% anual entre 2026 y 2030, aunque mitigada por estrategias como el slow steaming y el reciclaje de buques.
Según el análisis de Maritime Strategies International (MSI) en el podcast de Seatrade Maritime, el 50% de los pedidos en el primer semestre de 2025 corresponden a buques dual-fuel, reflejando el avance hacia la descarbonización. Además, se observa una caída en los pedidos a astilleros chinos, en parte por investigaciones de la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR), lo que favorece a astilleros de Corea del Sur y Japón.
Con más de 800 buques en cartera y entregas previstas más allá de 2028, la industria enfrenta un nuevo ciclo de transformación. La capacidad instalada crecerá, pero también lo harán los desafíos logísticos, regulatorios y ambientales. La clave estará en equilibrar innovación, sostenibilidad y eficiencia operativa.
Por: Redacción

