
Se prevé que hasta un 34% de las tareas logísticas actuales serán automatizadas para 2030. El dato, revelado por el 2025 Logistics Europe Workforce Report de Gi Group Holding en colaboración con Lightcast, marca un punto de inflexión para el sector. La promesa de eficiencia convive con una alerta estructural: la escasez de talento especializado, la brecha formativa y el envejecimiento laboral amenazan con convertir la automatización en un cuello de botella operativo.
Brechas invisibles en la cadena de suministro
El informe identifica una Europa dividida: mientras países como Polonia y Rumanía sostienen modelos intensivos en mano de obra, otros como España enfrentan una falta crítica de perfiles técnicos y digitales. La participación femenina en logística apenas alcanza el 20% en algunos mercados, y la reconversión laboral avanza más lento que la tecnología que pretende reemplazarla. A esto se suma una presión demográfica que pone en riesgo la continuidad operativa de nodos clave como puertos, centros de distribución y plataformas intermodales.
Gartner, en su análisis sobre resiliencia logística europea, coincide en que la automatización sin talento es una promesa vacía. Simon Bailey, vicepresidente analista de la firma, lo sintetiza así: “Las empresas más exitosas no solo optimizan sus operaciones, sino que colocan el talento en el centro de su estrategia de cadena de suministro”¹. La logística del futuro no solo dependerá de sensores y algoritmos, sino de la capacidad institucional para formar, retener y adaptar a sus equipos humanos. Europa Press, por su parte, advierte que la política industrial aún no responde con la urgencia que exige esta transformación.
Oportunidad estratégica para América Latina
La situación europea plantea un escenario que podría replicarse en otras regiones si no se anticipan medidas estructurales. En América Latina, donde la logística enfrenta desafíos normativos, operativos y formativos, el debate sobre reconversión laboral aún está en desarrollo. Diversos actores institucionales comienzan a analizar el impacto de la automatización en la cadena de suministro y la necesidad de adaptar los perfiles profesionales a los nuevos entornos digitales. La evolución de este proceso dependerá de las políticas públicas, la inversión en formación técnica y la capacidad de respuesta del ecosistema logístico regional.
(1) Simon Bailey, vicepresidente analista de Gartner, citado por forodelogistica.com (2025).
Por: Redacción

