
Entre el 25 de agosto y el 6 de septiembre, el portacontenedores Ever Max, de 15.000 TEUs, realizó la primera travesía transpacífica con navegación autónoma, conectando Oakland (EE.UU.) con Kaohsiung (Taiwán) en un recorrido de 5.400 millas náuticas (aproximadamente 10.001 kilómetros).
Tecnología de avanzada
La operación fue posible gracias al sistema Samsung Autonomous Ship (SAS), desarrollado por Samsung Heavy Industries, que ejecutó 104 maniobras de guía y 224 acciones automáticas de timón y motor sin intervención directa. El sistema integra radar, GPS, AIS y cámaras con algoritmos de inteligencia artificial, generando conciencia situacional y gestionando la propulsión y el gobierno del buque de forma autónoma. Sin embargo, la travesía fue supervisada en todo momento por tripulación humana embarcada, conforme a los protocolos internacionales de seguridad y a las etapas actuales de validación tecnológica en navegación autónoma.
Optimización operativa y evolución tecnológica
Según Smart Maritime Network, el SAS fue diseñado inicialmente para evitar colisiones, pero evolucionó hacia funciones de optimización de velocidad y rutas, permitiendo cumplir horarios de escala y reducir el consumo de combustible. Aunque aún no se han publicado cifras oficiales de ahorro energético, el vicepresidente de SHI, Lee Dong Yeon, confirmó que el sistema puede operar de forma independiente y mantener velocidad económica.
La travesía del Ever Max representa un salto cualitativo en la aplicación comercial de inteligencia artificial a escala oceánica, con implicancias operativas, normativas y formativas para la industria marítima global.
Trazabilidad normativa y contexto internacional
Este ensayo se enmarca en los proyectos MASS (Maritime Autonomous Surface Ships) impulsados por la Organización Marítima Internacional (OMI), que buscan consolidar estándares globales para la navegación autónoma. Evergreen se suma así a navieras como NYK y MOL, que ya han realizado pruebas similares en Asia y Europa.
La integración de sistemas autónomos plantea nuevos desafíos en materia de gobernanza, seguridad de la navegación y formación de la gente de mar, consolidando una nueva etapa en la evolución tecnológica del transporte marítimo.
Por: Redacción

