
El 9 de octubre, Maersk Offshore Wind presentó formalmente una notificación de arbitraje contra Seatrium. La medida activa el proceso legal por la cancelación de un contrato de 475 millones de dólares, destinado a la construcción de un buque de instalación de turbinas eólicas (WTIV).
Seatrium respondió con firmeza: rechazó la terminación y acusó a Maersk de un incumplimiento grave. Además, notificó que entregará el buque el 30 de enero de 2026, respetando los términos contractuales originales.
Arbitraje en marcha
La disputa legal entre ambas compañías marca una escalada institucional con implicancias internacionales. El proceso arbitral podría extenderse durante varios meses y afectar otros contratos en curso.
Un buque casi listo
La embarcación se encuentra completada en un 98.9 % en el astillero de Seatrium en Singapur. Diseñada para operar en aguas profundas, puede transportar e instalar turbinas de gran porte, en línea con los estándares técnicos de la transición energética.
El buque estaba destinado al proyecto Empire Wind 1, desarrollado por Equinor frente a la costa de Nueva York. La cancelación pone en riesgo los plazos operativos y genera incertidumbre sobre la cadena de suministro eólica.
Impacto bursátil y tensión institucional
Tras el anuncio del conflicto, las acciones de Seatrium cayeron más del 14 % en la bolsa de Singapur. El caso expone la fragilidad de los acuerdos en el sector offshore, donde los plazos, certificaciones y entregas son críticos para la viabilidad de los proyectos.
Ambas compañías mantienen posiciones enfrentadas, con consecuencias que podrían extenderse a otros contratos en curso y afectar la reputación institucional de los actores involucrados.
Una disputa que interpela al sector eólico
La escalada legal entre Seatrium y Maersk Offshore Wind plantea dilemas sobre la gobernanza contractual en el sector eólico offshore. ¿Qué margen tienen los contratistas para defender sus entregas ante cancelaciones unilaterales? ¿Cómo se protege la trazabilidad técnica en proyectos de alta inversión?
Este seguimiento editorial se vincula directamente con la cobertura publicada por Confluencia Portuaria el 10 de octubre: Maersk cancela un buque casi terminado y Seatrium evalúa acciones legales
Confluencia Portuaria sigue de cerca esta disputa, que no solo involucra a dos gigantes industriales, sino que refleja las tensiones estructurales de una transición energética que exige eficiencia, previsibilidad y responsabilidad compartida.
Por: Redacción

