
La seguridad marítima en el Océano Índico volvió a quedar bajo observación tras dos ataques consecutivos a buques tanque en menos de una semana. Ambos incidentes ocurrieron en aguas internacionales frente a la costa de Somalia y fueron atribuidos por fuentes navales y operadores privados a piratas somalíes que habrían retomado operaciones tras años de relativa inactividad.
Dos ataques consecutivos y alerta internacional
El primer incidente se registró el 24 de octubre de 2025, cuando el buque tanque MV Central Park, con bandera de Liberia, fue abordado por hombres armados en el Golfo de Adén. El segundo ataque ocurrió el 6 de noviembre, cuando el Hellas Aphrodite, con bandera de Malta y operado por la empresa griega Latsco Marine Management, fue interceptado a 549 millas náuticas al este-sureste de Hobyo, Somalia, mientras navegaba desde Sikka (India) hacia Durban (Sudáfrica).
En ambos casos, los atacantes utilizaron embarcaciones pequeñas y armas ligeras, incluyendo lanzagranadas RPG. Según reportes de la empresa operadora, “personal no autorizado logró subir a bordo del Hellas Aphrodite, pero todos los tripulantes se encuentran sanos y salvos”. El buque fue escoltado posteriormente por fuerzas navales internacionales.
La United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO), organismo británico encargado de monitorear incidentes en zonas marítimas sensibles, emitió alertas tras ambos ataques. En sus comunicados, se advierte sobre un posible resurgimiento de la piratería somalí, especialmente en áreas fuera del corredor de tránsito seguro establecido por la coalición naval internacional.
Las alertas se basan en patrones operativos similares a los registrados durante el auge de la piratería entre 2008 y 2012: uso de embarcaciones madre (dhow o pesqueros secuestrados), abordajes rápidos, armamento ligero y exigencia de rescate. En el caso del Hellas Aphrodite, se sospecha que el ataque fue lanzado desde un pesquero iraní previamente secuestrado, lo que refuerza la hipótesis de una reactivación organizada.
Atribución técnica y medidas preventivas
Aunque no se ha confirmado oficialmente la identidad de los atacantes, las autoridades marítimas y analistas del sector coinciden en que los incidentes presentan características típicas de la piratería somalí:
- Zona geográfica: ambos ataques ocurrieron frente a la costa de Somalia, en áreas históricamente asociadas a grupos piratas.
- Modus operandi: uso de embarcaciones pequeñas, abordaje violento, armamento ligero y tácticas de intimidación.
- Origen de la amenaza: en el segundo caso, el buque madre vinculado al ataque había sido reportado como secuestrado días antes.
- Contexto regional: aumento de la actividad pesquera irregular, debilidad institucional en zonas costeras y reducción de patrullas internacionales.
Empresas navieras y operadores de seguridad privada han reforzado sus protocolos en la región, incluyendo escoltas armadas, rutas alternativas y monitoreo satelital. La industria marítima internacional sigue de cerca los reportes de UKMTO y otras agencias como EU NAVFOR y ReCAAP.
El Consejo Marítimo Internacional y del Báltico (BIMCO) recomendó a los buques que transiten por el Índico mantener vigilancia activa, aplicar medidas del Best Management Practices (BMP5) y reportar cualquier actividad sospechosa.
Los ataques al MV Central Park y al Hellas Aphrodite reactivan las alertas sobre piratería en el Índico y plantean interrogantes sobre la capacidad regional para contener amenazas marítimas. Aunque la actividad pirata había disminuido en la última década, los incidentes recientes confirman que los riesgos persisten y que la seguridad en rutas estratégicas requiere atención constante.
Por: Redacción

