
El 30 de noviembre de 2025, la consultora DNV junto con Menon Economics publicó el primer ranking global de puertos de contenedores. Singapur encabezó la lista, seguido por Shanghái, Ningbo-Zhoushan, Róterdam y Busan.
Reconocimiento y cifras récord
El estudio evaluó más de 160 puertos en cinco pilares: conectividad, productividad, sostenibilidad, impacto económico y valor para el cliente. Singapur logró puntajes sobresalientes en casi todos.
Con aproximadamente 37 millones de TEUs movilizados en 2025, se consolida como el puerto más eficiente del planeta. Su ubicación estratégica en el Estrecho de Malaca lo convierte en un nodo vital para el 30% del comercio marítimo mundial. Un detalle curioso: algunos analistas señalan que Shanghái movió más volumen bruto, pero Singapur ganó por su eficiencia y conectividad. Esa diferencia, aunque técnica, marca la narrativa política del informe.
Desafíos y proyección estratégica
El liderazgo trae consigo desafíos. En las últimas semanas, Singapur enfrentó congestión crítica por el desvío de rutas desde el Mar Rojo, con demoras superiores a cinco días en algunas terminales. La paradoja es clara: incluso el campeón mundial puede tropezar cuando el comercio global se desordena.
El futuro, sin embargo, se escribe en Tuas. El megaproyecto portuario en expansión promete elevar la capacidad a 65 millones de TEUs con terminales automatizadas y criterios de sostenibilidad que lo perfilan como un verdadero “Puerto 5.0”. No es solo una obra de infraestructura: es un laboratorio de innovación logística, un puerto que se piensa verde, digital y resiliente. Y ahí está la clave de su liderazgo: no conformarse con ser el primero, sino reinventar lo que significa ser un puerto en el siglo XXI.
Singapur, con su diplomacia pragmática, se posiciona como actor indispensable en un tablero donde Estados Unidos y Europa buscan diversificar cadenas de suministro y China refuerza su presencia regional. La conclusión es simple y contundente: cuando Singapur se mueve, el mundo entero lo siente. En el plano político, Estados Unidos y Europa buscan diversificar cadenas de suministro, mientras China refuerza su presencia en puertos vecinos.
Por: Redacción

