
El motor Everllence B&W 6G60ME-LGIA, desarrollado junto a Hyundai Heavy Industries Engine & Machinery Division, acaba de superar la Prueba de Aceptación en Fábrica (FAT). Se trata de un propulsor dual fuel capaz de operar con amoníaco y combustibles convencionales, equipado con tecnología HPSCR para reducir emisiones.
Su instalación está prevista en los primeros Very Large Ammonia Carriers (VLACs) de Eastern Pacific Shipping, actualmente en construcción en Corea. La entrega de estas unidades marcará el debut comercial de la tecnología en octubre de 2026, convirtiendo a EPS en pionero global en la operación de buques con motores de amoníaco.
“El exitoso FAT es testimonio de un concepto de ingeniería sólido y marca un hito enorme en el camino hacia el debut comercial del motor de amoníaco”, expresó Everllence en un comunicado, calificando el resultado como un “hito enorme”.
Gobernanza portuaria y transición energética
El avance de Everllence confirma que la transición energética marítima ya no es un proyecto futuro, sino una realidad en construcción. La adopción de motores de amoníaco plantea desafíos de gobernanza portuaria: infraestructura adaptada, protocolos de seguridad frente a la toxicidad del combustible y cooperación internacional para garantizar corredores verdes.
Singapur y Corea se perfilan como hubs pioneros en esta transformación, mientras Europa y América Latina deberán acelerar inversiones para no quedar rezagados. La competitividad de las navieras dependerá de su capacidad de incorporar motores duales y de asegurar puertos preparados para abastecerlos.
Implicancias globales
El debut del motor de Everllence sintetiza la tensión entre innovación tecnológica y gobernanza portuaria. La transición energética marítima exige acuerdos multilaterales, inversiones sostenidas y cooperación interportuaria. En este tablero, el amoníaco se convierte en símbolo de un futuro donde la eficiencia y la sostenibilidad ya no son opcionales, sino exigencias estructurales del comercio global.
Por: Redacción

