
El parque eólico marino Dieppe–Le Tréport, ubicado frente a las costas de Normandía y Picardía, avanza en su fase intensiva de construcción y está previsto para entrar en operación en la segunda mitad de 2026. Con una capacidad instalada de 500 MW, el proyecto permitirá que Francia alcance los 2.000 MW de potencia offshore, consolidando su posición como uno de los principales actores europeos en energía eólica marina.
“Este proyecto simboliza la madurez industrial de la eólica marina francesa”, afirmó Luc Rémont, presidente de EDF, durante una visita técnica al sitio. “Cada turbina representa un paso hacia la independencia energética y la reducción de emisiones.”
La iniciativa forma parte del plan nacional de transición energética, que busca diversificar la matriz eléctrica y reducir la dependencia de fuentes fósiles. Según Agnès Pannier-Runacher, ministra de Transición Energética, “Francia está entrando en una nueva etapa: la energía del mar será un componente estructural de nuestra soberanía energética.”
Expansión industrial y cooperación internacional
El desarrollo de Dieppe–Le Tréport involucra a empresas como Éoliennes en Mer Dieppe Le Tréport (EMDT), EDF Renouvelables y Enbridge, junto con una amplia red de proveedores locales. La construcción de las torres y componentes principales se realiza en los puertos de Le Havre y Saint-Nazaire, generando empleo y fortaleciendo la cadena industrial francesa vinculada a las energías renovables.
En paralelo, Alemania también amplía su presencia global en el sector. La compañía Flender, especializada en transmisiones y componentes para aerogeneradores, anunció la apertura de un nuevo centro de servicios en Brasil. “La expansión hacia Sudamérica nos permite acompañar el crecimiento regional y reforzar nuestra red global de soporte técnico”, explicó Andreas Evertz, CEO de Flender.
Ambos movimientos —el avance francés y la expansión alemana— reflejan la consolidación europea en la industria offshore, con una estrategia que combina innovación tecnológica, cooperación internacional y desarrollo industrial.
Perspectiva energética y competitividad europea
La puesta en marcha del parque Dieppe–Le Tréport no solo incrementará la capacidad eléctrica francesa, sino que también contribuirá a estabilizar los precios de la energía en el mercado europeo. La generación offshore, al ser más constante que la terrestre, ofrece ventajas en seguridad de suministro y previsibilidad de costos.
“El desafío ahora es acelerar la conexión de los parques al sistema eléctrico y garantizar que la energía eólica marina sea competitiva frente al gas y la nuclear”, señaló Claire Waysand, directora adjunta de Engie.
Analistas del sector destacan que la expansión de la eólica marina europea se produce en un contexto de alta competencia global, donde China y Estados Unidos también aceleran sus inversiones en parques offshore. En este escenario, Francia y Alemania buscan mantener liderazgo tecnológico y capacidad industrial, apostando por proyectos que integren innovación, sostenibilidad y autonomía energética.
Por: Redacción

