
El 20 de mayo de 2026, en Seatrade Cruise Global (Miami), la sociedad de clasificación RINA entregó a DRIFT Energy el primer certificado de Approval in Principle (AiP) para un buque de energía-harvesting. Se trata de un reconocimiento inédito en la industria naval, que valida la seguridad y la factibilidad de un diseño capaz de generar energía limpia en alta mar.
DRIFT Energy, fundada en 2021 en Bath, Reino Unido, desarrolló un concepto de embarcación que aprovecha el viento oceánico profundo para producir electricidad mediante turbinas hidrocinéticas bajo el casco. Esa energía se convierte en hidrógeno verde a través de electrólisis y se almacena a bordo para su entrega en puertos y centros de demanda.
El CEO de la compañía, Ben Medland, destacó que este paso “define el marco con el que se evaluarán futuros buques innovadores” y subrayó el trabajo conjunto con RINA para cumplir estándares de seguridad equivalentes a los de la industria marítima tradicional.
Tecnología y aplicaciones estratégicas
El sistema de enrutamiento inteligente GOLDILOCKS, desarrollado por DRIFT, permite a los buques seguir patrones meteorológicos óptimos y alcanzar factores de carga superiores a los de otras fuentes renovables.
Esta capacidad convierte a los barcos en plataformas móviles de generación y transporte de energía. Son especialmente útiles para comunidades costeras e insulares que enfrentan limitaciones de red eléctrica o escasa disponibilidad de renovables.
RINA resaltó que la aprobación refleja su compromiso con el desarrollo seguro de conceptos innovadores y con la promoción del hidrógeno verde como vector energético. La colaboración técnica con DRIFT permitió evaluar desde etapas tempranas los requisitos de clasificación y seguridad, asegurando credibilidad al proyecto.
Proyección comercial y transición energética
La empresa ya cuenta con una cartera de pedidos superior a 30 buques y planea lanzar su primera unidad en 2027, con producción en serie a partir de entonces. El objetivo es construir la primera flota neto-positiva del mundo, capaz de entregar energía limpia a escala global.
El impacto potencial es significativo: puertos, empresas de servicios públicos y operaciones marítimas podrían recibir suministro directo de hidrógeno verde, reduciendo emisiones y fortaleciendo la resiliencia energética. Para sectores difíciles de descarbonizar, como transporte marítimo y comunidades aisladas, los buques de DRIFT representan una solución concreta y escalable.
Por: Redacción

