
Se leen y escuchan diversos debates económicos entre @hernanlacunza y @LuisCaputoAR, con más las intervenciones de @JMilei, @fedesturze y otros. Por supuesto que el aporte de toda la oposición socialdemócrata es como mínimo absurdo e inabordable. Si bien me resulta interesante el debate económico propuesto, igualmente me provoca enojo e indignación las ausencias conceptuales básicas que quedan evidenciadas.
Siempre he sido respetuoso en mis expresiones pero ahora, mas establecido por el inexorable paso de los años, voy a dar una opinión que seguramente «no le va a importar a nadie» y que se verá cargada de respeto cero.
Soy un profesional (y emprendedor) cualquiera y desconocido del interior del país. Pero me considero instruido y con muchos años de algo que los #políticos no tienen ni conocen, «calle».
Paso a explicarles
La economía de #Argentina (o cualquier país) depende de muchos factores. Todos lo sabemos. Lo fiscal, lo tributario, la balanzas comerciales, las matrices productivas, los esquemas normativos laborales, previsionales, impositivos, cambiarios, etc.
Básico.
Pero hay un apartado clave que parece que no se logra entender. Un aspecto que nunca lo abordan con mínima seriedad. Es lógico, no saben del tema y no vende electoralmente. Y si algo no cosecha votos para la piara de parásitos de siempre, no vale la pena su abordaje.
Sigo.
El valor (precio) de los bienes y servicios está compuesto de múltiples apartados: materia prima, tecnología, horas trabajo, herramientas, infraestructura, carga impositiva, valor agregado, etc. Pero uno de sus componentes más importantes es la logística y el transporte.
Lo explico sencillo
Para que un bien (o servicio) llegue desde su origen hasta su destino comercial se requiere de “logística y transporte” (usaremos ambos conceptos como sinónimos –no lo son-).
Estos elementos siempre son accesorios, complementarios. Ello significa que acompañan a un negocio como un aditamento insoslayable. Una compraventa entre dos sujetos necesita que el bien llegue desde el origen del vendedor hasta el destino del comprador.
¡Fácil! Si el transporte tiene un costo elevado, ese incremento de valor se traslada naturalmente al precio final del producto. Todo esto es también muy básico. Hasta los políticos los saben (o deberían). De nuevo: Si la logística es cara, el producto lo será también.
Clarito
Concepto sencillo hasta para impúberes no escolarizados. Pero este accesorio de todo negocio no afecta solamente al precio de un bien. Hay otra implicancia también estratégica y determinante. Atención lo siguiente: la propia capacidad productiva también depende de la logística.
Siempre
#Vacamuerta requiere de volúmenes gigantescos de insumos para su producción (arenas variadas, baritina, insumos industriales diversos, etc.). Si no existe un sistema logístico óptimo de provisión de los insumos, la productividad del yacimiento tiene un techo infranqueable (como en la actualidad).
La #política tal vez entienda lo siguiente: Llevar arena en camiones no logrará nunca satisfacer los requerimientos mínimos para la óptima productividad de la «gallina de los huevos» de oro de la macro argentina.
#Vacamuerta está encorsetada en un mínimo de productividad determinada por su acceso a los bienes y servicios necesarios para su propio desarrollo. Esta falencia “la ven” clarísimamente los inversores de todo color, gusto, raza y religión.
Por ello, se necesita de la implementación de un «sistema» más eficiente de provisión de estos insumos. Tal sistema es más obvio que mentira de candidato en campaña: Ferrocarril y Cabotaje marítimo fluvial. No hay alternativa y nunca la habrá. Repitan conmigo: “no hay otras soluciones”.
Se habla actualmente de desarrollar para el país el «open acces» ferroviario a la europea. No sirve. Es deficitario sin excepción y el Estado (bobo y estúpido) deberá subsidiarlo sin remedio.
Sólo con el SISTEMA INTERMODAL DE TRASPORTE se podrá iniciar un proceso virtuoso.
No es magia. Y no lo fue en ningún caso a lo largo de la historia. Solo se debe adoptar (copiar) el sistema de #USA, #CANADÁ y hasta #MÉXICO (y algunos mas).
Me pregunto insistentemente si los políticos entienden estos conceptos. Mi perrita “Brisa” lo está comprendiendo rápidamente. Los recursos –públicos, privados, mixtos, alienígenas o supra empíricos– hay que aplicarlos urgentemente en un sistema ferro-vial (y acuático) eficiente. Punto. No hay otro camino.
Para que el estado pueda atender sus obligaciones constitucionalmente impuestas (educación, salud, seguridad, defensa, etc.) necesita ingresos. Esos ingresos provienen principalmente de los tributos que pagan las matrices productivas fuertes como los sectores hidrocarburíferos, agrícologanaderos, mineros, etc.
Por ello, cualquier gobierno debe proveer a estos sectores de una buena logística para que su desarrollo se incremente y no sufra topes funcionales.
Recientemente en el programa periodístico #OdiseaArgentina, sus panelistas abordaron justamente este problema. Claro que no mencionaron al ferrocarril e hicieron solo una pequeña alusión colateral al transporte acuático de cabotaje. No esperaba tampoco que conozcan o estudien la problemática. Hacen su negocio.
La economía toda de #EEUU descansa sobre el intermodalismo, sobre su sistema intermodal de transporte, sobre la economía de transporte intermodal.
Pero falta mas. Mucho mas. Solamente por obra y gracia casual de la geografía, Argentina posee unos 5000 km de costas y vías navegables inexplotadas –en la actualidad- para transporte de cabotaje.
Demencial. De país subnormal
La actualidad ruinosa del sector es de larga data y personalmente lo he desarrollado largamente en ensayos, publicaciones difundidas y exposiciones en diversos ámbitos académicos y empresariales. Lo hecho –desastrosamente- hecho está. Ahora debemos mirar para adelante.
No vale la pena detenernos a buscar culpables en los brutos e ignorantes (en general) de la política histórica nacional. Hay que crear herramientas normativas, fomentos tributarios, incentivos estructurales, etcétera, para recuperar en primer lugar una “marina mercante propia”, de sector privado -es un punto complejo y aquí no es momento de exponerlo-.
Luego liberar al transporte de cabotaje (entre dos o mas puntos del país) del asedio inconstitucional y delictivo de la #Aduana en esos transportes internos. Hay proyectos de ley en el –para mí- gallinero roñoso del @Congreso nacional en tal sentido. He trabajado –ad honorem- en algunos de ellos.
Voy terminando
Mis estimados burócratas irrecuperables, quiero decirles que la arena de #Entreríos debe ir por agua hasta #BahíaBlanca y de ahí en #tren a zona de yacimiento, para hacer «última milla» en camión a los pozos.
Todo en un mismo «contenedor» estandarizado que se utiliza uniformemente en cada medio de transporte (el sustentable es el de 53 pies, aunque no sirve para graneles).
Repito, ¿se entiende?
Lo mismo ocurre con este insumo mineral básico –arena- desde Dolavon (#Chubut) a puertos de acceso directo a territorio hidrocarburífero (con tren y camión iniciales y finales). Igual situación se verifica para la producción de agricultura y ganadería destinada a comercio interior y exterior. Igual. Idéntico esquema conceptual para todo el actualmente explosivo sector de la #Minería. Idéntico.
Termino.
Vuelvo a preguntar, ¿Se comprende?
Sé positivamente que los #políticos son en su mayoría miserables parásitos. Los conocemos bien. Fracasados e incapaces, carentes de todo don y talento que encuentran en la #política el espacio óptimo para desarrollar al máximo su extrema mediocridad.
Lo sabemos todos. Sin dudas. Desde largo tiempo.
Finalmente les sugiero “amigablemente” presten atención a estos temas de transporte y logística. Y si al menos les queda una mísera molécula de ética y responsabilidad estratégico funcional, vayan inmediatamente a buscar, estudiar y gestionar estas herramientas.
Y personalmente les hago saber también que si poseen un mínimo atisbo de dignidad, consérvenla y regenérenla. Les garantizo que, aunque ahora no lo comprendan, en el futuro traerá buenos dividendos.
Besis!
Ilustre Don Nadie

