
El Mercedes-Benz eActros 600, presentado en Hamburgo en octubre de 2023, ofrece 500 km de autonomía con 40 toneladas. La producción en serie comenzó en 2025 en la planta de Wörth, y hoy, en 2026, ya circula en corredores europeos como parte de la transición logística hacia la electromovilidad.
Electromovilidad: entre autonomía y red insuficiente
El Megawatt Charging System (MCS) permite recargar del 20% al 80% en unos 30–45 minutos durante pausas reglamentarias, pero su despliegue público sigue limitado. El Plan Maestro de Infraestructuras de Carga 2030 en Alemania prevé 350 áreas de descanso con cargadores de alta potencia y programas de financiación para depósitos logísticos, con un presupuesto inicial cercano a €1.000 millones, insuficiente para cubrir toda la red.
En China, la transición es más acelerada: en 2025 los eléctricos representaron cerca del 28% de las ventas de camiones pesados, según ICCT. En Europa, la cuota apenas superó el 4,5%, con expectativas de crecimiento por los objetivos de reducción de CO₂.
“Los números son promesa, no realidad: la autonomía se cumple en condiciones óptimas, pero en invierno o montaña puede caer un 20%”, reconoció un operador alemán en un foro sectorial. El TCO (costo total de propiedad) muestra ahorros en escenarios de uso intensivo y electricidad barata, pero depende de peajes y tarifas locales.
ESG en inmologística: certificaciones y cláusulas verdes
La inmologística se ha convertido en un terreno clave para aplicar criterios ESG. En España, la contratación logística superó 2,7 millones m² en 2025, con inversión de € 1.270 millones, según CBRE. El stock certificado ronda el 25%, y la presión de inversores obliga a que la sostenibilidad se discuta desde la primera reunión.
En Europa, la inversión logística alcanzó € 27.800 millones en 2025, con preferencia por activos certificados y hubs prime, según Savills. Certificaciones como LEED, BREEAM, WELL, VERDE y DGNB validan eficiencia energética y bienestar humano, pero también generan debate: el coste de WELL puede ser un 15–20% superior al de LEED, y algunos operadores cuestionan si el diferencial se traduce en rentabilidad real.
El Reglamento Delegado (UE) 2026/871, aplicable desde julio de 2026, obliga a proveedores de ratings ASG a publicar metodologías y modelos, reforzando transparencia y comparabilidad. Para un ocupante de nave, esto significa que la financiación verde dependerá de certificaciones verificables y cláusulas ESG en contratos de alquiler.
“Hoy ningún banco financia un parque logístico sin plan de eficiencia energética y certificación reconocida”, señaló en un webinar de Savills un gestor de fondos paneuropeo. La gobernanza deja de ser intangible: se mide, se reporta y condiciona acceso a capital.
La competitividad logística ya no depende solo de adoptar tecnología o construir naves sostenibles. Para un 3PL, implica demostrar autonomía real y costos condicionados por infraestructura. Para un ocupante de nave, significa aceptar cláusulas verdes y certificaciones como requisito de financiación. El riesgo es claro: sin red MCS suficiente ni stock certificado amplio, la transición puede quedar en discurso más que en práctica.
Por: Redacción

