
HD Hyundai Heavy Industries presentó un nuevo diseño de buque gasero de 35.000 metros cúbicos preparado para transportar tanto gas licuado de petróleo (GLP) como amoníaco, un concepto que recibió recientemente una Aprobación de Principio (AiP) de la sociedad de clasificación japonesa ClassNK durante la feria Gastech 2026, celebrada en Bangkok.
La certificación confirma que el diseño cumple los requisitos técnicos y regulatorios aplicables al transporte marítimo de gases licuados a granel. Sin embargo, el paso dado por Hyundai no implica la construcción inmediata de una unidad. Se trata de una validación preliminar del concepto y no supone la existencia de un armador, un contrato de construcción ni una fecha de entrega definida.
La obtención de este tipo de aprobaciones se ha convertido en una herramienta habitual para los astilleros que buscan posicionar nuevos diseños en segmentos emergentes del transporte marítimo, permitiendo reducir futuras instancias de revisión técnica y acelerar eventuales desarrollos comerciales.
Un diseño pensado para mercados en desarrollo
Con una capacidad de 35.000 m³, el proyecto apunta a un segmento intermedio del mercado gasero, alejado de los grandes transportadores de GLP utilizados en los tráficos oceánicos de larga distancia.
El diseño fue desarrollado considerando los requerimientos operativos de distintas terminales internacionales, incluidas instalaciones japonesas, donde existe un creciente interés por las futuras cadenas de suministro asociadas al amoníaco.
Este tipo de unidades ofrece mayor flexibilidad para operar en puertos y terminales con limitaciones de infraestructura que dificultan el ingreso de buques de mayor porte.
La principal característica del proyecto es su capacidad para transportar tanto GLP como amoníaco, permitiendo que un mismo activo pueda participar en mercados consolidados y, al mismo tiempo, prepararse para la evolución de nuevas cadenas energéticas.
La industria prepara la cadena logística del amoníaco
Más allá del diseño específico del buque, el anuncio refleja una tendencia cada vez más visible en la industria marítima: la construcción anticipada de infraestructura para un mercado que aún se encuentra en fase de desarrollo.
Mientras el negocio global del GLP opera con cadenas logísticas maduras y consolidadas, el amoníaco gana espacio como posible vector energético para proyectos vinculados al hidrógeno y como potencial combustible marítimo de bajas emisiones.
La expectativa del sector es que la expansión de estos mercados genere nuevas necesidades de transporte, almacenamiento y distribución durante los próximos años.
Por ese motivo, astilleros, terminales portuarias, sociedades de clasificación y operadores marítimos avanzan simultáneamente en el desarrollo de tecnologías, estándares de seguridad y soluciones logísticas adaptadas a este producto.
Un movimiento estratégico de los grandes astilleros asiáticos
El desarrollo presentado por Hyundai forma parte de una estrategia más amplia de los principales constructores navales asiáticos, que buscan posicionarse en todos los segmentos asociados a los llamados combustibles de transición.
Además de los avances relacionados con el amoníaco, la industria continúa desarrollando tecnologías para el transporte y utilización de GNL, GLP y dióxido de carbono licuado, anticipándose a la evolución de los mercados energéticos.
Por el momento, el nuevo gasero de 35.000 m³ representa principalmente un hito técnico y regulatorio. Sin embargo, también constituye una señal de que la industria marítima ya está construyendo la infraestructura necesaria para una futura economía del amoníaco, incluso antes de que exista una demanda masiva capaz de sostenerla a gran escala.
Por: Redacción

