
Los océanos continúan acumulando calor a una velocidad creciente. Así lo refleja el décimo informe anual sobre el estado de los océanos elaborado por Copernicus Marine, que reúne el trabajo de más de un centenar de investigadores dedicados al seguimiento de los cambios físicos, químicos y biológicos que experimentan las aguas del planeta.
Entre sus conclusiones más relevantes figura un nuevo récord en el contenido de calor oceánico registrado durante 2025. El estudio señala además que el ritmo de calentamiento de los océanos se ha duplicado en apenas dos décadas, mientras que las temperaturas superficiales marcaron máximos históricos en 2023, 2024 y nuevamente en 2026.
Según el informe, los océanos absorbieron durante el último año unos 23 zettajulios adicionales de energía. Aunque la magnitud resulta difícil de imaginar, el dato confirma que el mar sigue actuando como el principal reservorio del exceso de calor generado por el sistema climático global.
Los investigadores también documentaron una acidificación cercana al 17 % entre 1985 y 2025, una pérdida de aproximadamente 490.000 kilómetros cuadrados de hielo marino ártico por década desde fines de la década de 1970 y cambios persistentes en los patrones estacionales del fitoplancton en cerca del 5 % del océano global.
Un informe que también interpela a puertos y navieras
Más allá de su relevancia ambiental, el informe tiene implicancias directas para sectores estrechamente vinculados a la economía marítima.
Los océanos condicionan la actividad portuaria, las operaciones de navegación, la productividad pesquera y gran parte de las cadenas logísticas internacionales. Por esa razón, las transformaciones observadas por los científicos empiezan a ser también una variable de planificación para empresas e infraestructuras.
Uno de los indicadores más observados es el aumento del nivel medio del mar, que en las últimas décadas ha mostrado una aceleración sostenida. Para terminales portuarias, zonas industriales costeras y proyectos de infraestructura con horizontes de varias décadas, estos cambios comienzan a formar parte del escenario operativo que debe ser considerado desde el diseño mismo de las obras.
En paralelo, las modificaciones en las temperaturas oceánicas y en los ecosistemas marinos plantean interrogantes sobre la evolución futura de determinadas pesquerías y sobre la capacidad de adaptación de algunas especies a condiciones ambientales cada vez más diferentes de las históricas.
La transición marítima se acelera
La publicación del informe coincide con un momento de transformación dentro de la industria marítima internacional.
Mientras los científicos documentan cambios cada vez más visibles en el estado de los océanos, las navieras continúan explorando alternativas para reducir emisiones y diversificar su matriz energética. En ese contexto, Maersk anunció a finales de septiembre la realización del primer bunkering comercial ship-to-ship de etanol de maíz estadounidense para el portacontenedores Tangier Maersk, una muestra de cómo los combustibles alternativos avanzan desde las pruebas hacia operaciones comerciales concretas.
No se trata de una respuesta directa al informe de Copernicus, pero ambas noticias forman parte de una misma transformación de fondo. Por un lado, la comunidad científica registra cambios acelerados en el comportamiento de los océanos. Por otro, el transporte marítimo busca adaptarse a un entorno regulatorio, energético y ambiental que evoluciona con rapidez.
El informe de Copernicus no describe un escenario futuro. Documenta un océano que en 2025 almacenó más calor que nunca, que se acidificó cerca de un 17 % entre 1985 y 2025 y cuya cobertura de hielo ártico retrocede al ritmo de cientos de miles de kilómetros cuadrados por década.
Para una economía que mueve la mayor parte de su comercio por mar, esos cambios ya forman parte del contexto operativo de puertos, rutas marítimas e infraestructuras costeras. Porque el océano sobre el que navega el comercio mundial está cambiando, y las decisiones del sector deberán adaptarse a esa nueva realidad.
Por: Redacción

