
Buenos Aires. Ningbo-Zhoushan es un enorme puerto ubicado en el sureste de la bahía de Hangzhou, que en 2020 manejó 1.170 millones de toneladas, lo que lo coloca en un cómodo primer puesto a nivel global. En cuanto a contenedores, con sus 30 millones de TEUs se ubica en tercer lugar. Luego de un caso positivo en una de sus terminales, este gigante comenzó a rechazar barcos, a la espera de mayores resultados en los testeos realizados entre los empleados y las tripulaciones de las naves que están operando en sus muelles.
Cuando se detectó un brote de Covid-19 en el puerto de Yantian a fines de mayo, las operaciones en el principal centro de exportación del sur de China se redujeron en un 70% durante la mayor parte de junio. Desde el 20 de julio, se han confirmado infecciones de propagación comunitaria en aproximadamente la mitad de las provincias de China, lo que ha provocado la realización de testeos masivos y cierres localizados. Debido al cúmulo de casos, el país asiático se vio obligado a reintroducir restricciones para frenar la propagación del virus.
Los datos proporcionados por la consultora danesa eeSea, publicados por la web especializada splash247.com, muestran el enorme volumen de buques de todo tipo, anclados esperando un lugar de atraque en las afueras de Ningbo-Zhoushan. También inciden en las demoras las reglas de cuarentena que se reintrodujeron en muchos puertos de China. Esto requiere que los miembros de la tripulación se mantengan en cuarentena durante 14-28 días, si anteriormente atracaron en la India, o se permitieron el cambio de tripulación, dentro de los catorce días posteriores a su llegada a China.
Fuente: splash247 y shipandbunker
Por: Redacción

