
Buenos Aires. Debido a la política gubernamental de cero covid, el aumento de casos en el gigante asiático (unos 5.000 ayer), originó el cierre de fábricas, el aislamiento completo de grandes ciudades por siete días (Langfang, vecina de Beijing y otras), ocasionando atrasos en el transporte y en la operatividad de los puertos.
Si tenemos en cuenta que en China se fabrica alrededor del 35% de lo que consume el mundo, estos bloqueos provocan verdaderos dolores de cabeza a todos los actores de la cadena de suministros. En lo referente al transporte, por citar un ejemplo, ya se observan largas filas de barcos portacontenedores en los principales puertos del país.
En Shenzhen, todos los trabajadores no esenciales deben quedarse en su casa, lo que significa que las fábricas que producen iPhones, chips semiconductores, computadoras y otros productos tecnológicos no funcionarán durante una semana. La zona de libre comercio de Shenzhen se cerrará. En una nota a sus clientes, la empresa de cadena de suministro SEKO Logistics, advirtió a sus clientes: “Ninguna carga podrá tomarse en el puerto de Shenzhen, Yantian, a partir de la próxima semana y lo más probable es que los buques omitan el puerto.”
Los puertos en China, para evitar graves atrasos provocados en la primavera y verano pasados, ahora requieren que los trabajadores vivan y trabajen en los muelles hasta dos meses seguidos, lejos de sus familias, para prevenir infecciones. Eso ha permitido que los puertos sigan operando incluso durante brotes sostenidos.
Pero con la interrupción del tráfico de camiones hacia los muelles, los barcos enfrentan demoras en los puertos de al menos 24 horas y pronto tendrán que esperar hasta dos semanas.
Por: Redacción