
Buenos Aires. Continúa la campaña de dragado en el complejo de puertos y terminales de la ría de la bahía Blanca. La empresa contratada sigue desarrollando los trabajos de remoción en las terminales y mayormente en el canal de acceso, interior y exteriores. Para esto pone en juego equipamiento sofisticado y un abanico de logística muy sólido para sostener la actividad en los niveles de exigencia que los manuales de gestión les imponen.
En el caso específico de esta temporada la campaña se ha extendido bastante más que lo común. La orografía, condiciones de sedimentación de fondo, desplazamientos de bancos existentes, la extensión de la región a mantener de casi 100 km y de algún modo también, los cuidados de las tripulaciones por el covid, han demorado tanto los embarcos como los zarpes en tiempo y forma de las dos dragas que están afectadas a la maniobra.

La dinámica diaria es el trabajo constante de profundización en los sectores necesarios, donde la sedimentación se hace presente, en especial en los sectores del canal donde los anchos son más acotados. El relevamiento del fondo se lo da la medición realizada por una embarcación de servicios que le brinda la profundidad exacta a la draga, antes y después de su trabajo de remoción del barro.
Para tal, la batimetría y relevamiento de fondo se realiza mediante sensores modernos embarcados en estas unidades de servicios, contratadas a tal fin y con tripulaciones con experiencia en este tipo de navegaciones en aguas someras, restrictas únicamente a las áreas que interesa relevar. La medición previa de sectores del canal o sitios de amarre normalmente se realiza en concordancia con las mareas, dado que hay dragas que trabajan solamente en bajamares, pero otras lo hacen durante las 24 h.
La draga Henri Pitot sigue abocada al dragado en las terminales y sectores de giro y la Gerardus Mercator en el canal interno y externo. Ambas pertenecen a la Dragadora Jan de Nul.
Por: Redacción

