
El 9 de marzo de 2026, en el Centro Global de I+D de HD Hyundai en Seongnam, Corea del Sur, se firmó un acuerdo que podría marcar un antes y un después en la historia del transporte marítimo. American Bureau of Shipping (ABS) y HD Hyundai, junto con sus filiales HD Korea Shipbuilding & Offshore Engineering (HD KSOE) y HD Hyundai Samho Heavy Industries (HD HSHI), anunciaron el inicio del diseño conceptual de un sistema de propulsión eléctrica nuclear para buques portacontenedores de 16.000 TEU.
La propuesta se centra en la utilización de reactores modulares pequeños (SMR), capaces de generar alrededor de 100 MW de potencia, que alimentarían sistemas eléctricos equivalentes a 134.000 caballos de fuerza. El objetivo es evaluar la viabilidad técnica y de seguridad de incorporar energía nuclear en la impulsión marítima, un terreno hasta ahora reservado a submarinos y portaaviones militares.
Por qué ahora
El transporte marítimo enfrenta una presión creciente para reducir emisiones de CO₂. La Organización Marítima Internacional (OMI) exige metas de descarbonización que obligan a explorar alternativas más allá de los combustibles fósiles.
La energía nuclear aparece como una opción disruptiva:
- Alta densidad energética: un reactor puede alimentar un buque durante años sin necesidad de repostar.
- Reducción de emisiones: elimina la dependencia de fuel oil y gas natural licuado.
- Estabilidad de costos: evita la volatilidad de los mercados energéticos internacionales.
En un contexto de transición energética, la concertación entre ABS y Hyundai busca posicionarse como pionero en una tecnología que podría redefinir la competitividad del sector.
Reacciones inmediatas
El anuncio generó un fuerte impacto en la industria marítima. Navieras globales ven en el impulso nuclear una posible solución a los objetivos de cero emisiones, mientras que aseguradoras y reguladores plantean dudas sobre la seguridad y aceptación pública de buques nucleares en rutas comerciales.
Astilleros y centros de investigación evalúan la viabilidad técnica de integrar sistemas SMR en diseños existentes, conscientes de que cualquier avance requerirá estándares internacionales de seguridad y gobernanza.
Voces internacionales
Cuatro referentes del sector expresaron sus opiniones sobre esta resolución:
- Christopher J. Wiernicki, presidente de ABS:
“La energía nuclear puede ser un catalizador para alcanzar los objetivos de descarbonización del transporte marítimo. Este pacto nos permite explorar su viabilidad técnica y regulatoria.” - Kwon Oh-gap, presidente de HD Hyundai:
“La propulsión eléctrica nuclear representa un salto tecnológico. Queremos liderar la transición hacia un transporte marítimo sostenible y seguro.” - Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía (AIE):
“Los SMR son una innovación prometedora, pero su aplicación en buques comerciales requerirá estándares de seguridad muy estrictos y aceptación internacional.” - Helima Croft, estratega de RBC Capital Markets:
“El interés de ABS y Hyundai muestra que la industria busca soluciones radicales. La clave será cómo los reguladores y el público respondan a la idea de buques nucleares.”
Futuro cercano
El desarrollo de impulsión eléctrica nuclear abre distintos escenarios para el transporte marítimo:
- Si el proyecto avanza con éxito, podría marcar el inicio de una nueva era de buques de gran porte con cero emisiones, reduciendo costos y dependencia de combustibles fósiles.
- Si surgen obstáculos regulatorios o sociales, la iniciativa podría quedar limitada a proyectos piloto o aplicaciones militares.
- Si se logra aceptación internacional, los SMR podrían convertirse en una alternativa viable para rutas de larga distancia, transformando la competitividad del sector.
El acuerdo entre ABS y HD Hyundai no es solo un proyecto tecnológico: es una declaración de intenciones sobre el futuro del transporte marítimo. La fuerza eléctrica nuclear plantea oportunidades inéditas de sostenibilidad, pero también desafíos de seguridad y gobernanza global.
La industria observa con atención. El desenlace dependerá de la capacidad de los actores involucrados para demostrar que la energía nuclear puede ser aplicada de manera segura y eficiente en el mar.
Por: Redacción

