
El petrolero griego Hellas Aphrodite, atacado por piratas somalíes el pasado 6 de noviembre en el Golfo de Adén, fue liberado por fuerzas especiales españolas en una operación coordinada por la misión europea EUNAVFOR Atalanta. El buque, que transportaba gasolina, había sido abordado tras recibir disparos y el impacto de granadas propulsadas por cohetes (RPG).
Coordinación táctica y rescate
Durante el ataque, los 24 tripulantes —de nacionalidad griega, filipina y montenegrina— lograron refugiarse en la citadel del buque, una zona segura diseñada para resistir intrusiones. Permanecieron allí más de 24 horas hasta que la fragata española ESPS Victoria, desplegada en la región como parte de Atalanta, ejecutó la operación de rescate.
El abordaje táctico confirmó que los piratas habían abandonado la embarcación. La tripulación fue liberada en buen estado de salud y el buque retomó su navegación bajo escolta.
Seguridad marítima y contexto regional
Este incidente se suma a una serie de agresiones recientes en el Océano Índico que reactivaron las alertas sobre piratería somalí. La zona, históricamente conflictiva, había registrado una disminución de ataques en años anteriores, pero el resurgimiento de abordajes violentos plantea nuevos desafíos para la seguridad marítima internacional.
Confluencia Portuaria ya había informado sobre el secuestro del Hellas Aphrodite y otros incidentes en el Índico, en una cobertura que anticipaba el impacto regional de estos episodios.
La operación refuerza el papel de España en misiones europeas de protección marítima y evidencia la coordinación entre fuerzas navales en zonas de alto riesgo.
Por: Redacción

