
El Laser Zentrum Hannover (LZH), junto con la Universidad Leibniz y la firma OFTEC, trabaja en una solución que parece ciencia ficción: imprimir nuevas capas de acero directamente sobre las dañadas, bajo el agua, con láser y robótica. El proyecto, financiado por el Ministerio Federal de Investigación, Tecnología y Espacio, apunta a un modelo sostenible y eficiente en recursos.
Reparar acero en las profundidades
El proceso se basa en fabricación aditiva dirigida (DED), que deposita cordones de soldadura capa por capa. Los investigadores entrenan un sistema de inteligencia artificial para predecir parámetros óptimos —temperatura, velocidad, densidad— y ajustar el proceso en tiempo real. Además, desarrollan un sistema de planificación de rutas que calcula cómo cubrir mejor cada zona dañada.
Para llevarlo fuera del laboratorio, diseñan ópticas especiales resistentes al entorno subacuático, integradas en vehículos magnéticos que se adhieren a las superficies y ejecutan reparaciones con precisión milimétrica. El objetivo es que, al final del proyecto, un prototipo pueda realizar reparaciones reales en condiciones extremas.
La reparación submarina con impresión 3D láser e inteligencia artificial ya no es un experimento aislado: es el inicio de una nueva era en la ingeniería marítima. Y claro, porque si Matrix nos enseñó que las máquinas podían reescribir la realidad, ahora Europa apuesta a que los robots reescriban el acero bajo el agua… con precisión quirúrgica y presupuesto público.
Por: Redacción

