
Buenos Aires. En una nueva escalada del conflicto regional, Israel bombardeó el puerto de Hodeidah, en Yemen, controlado por los rebeldes hutíes. El ataque, confirmado por las Fuerzas de Defensa de Israel, tuvo como objetivo infraestructura militar utilizada para el traslado de armas iraníes destinadas a acciones hostiles contra Israel y sus aliados.
La ofensiva incluyó al menos 12 bombardeos sobre instalaciones portuarias, luego de que el vocero militar israelí Avichay Adraee emitiera una advertencia urgente de evacuación para trabajadores y embarcaciones en la zona. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmó que los hutíes “seguirán pagando un doloroso precio por cada intento de agresión”.
El puerto de Hodeidah: nodo logístico y humanitario
Hodeidah es el principal puerto por donde ingresan alimentos, combustible y ayuda humanitaria a Yemen. Su bombardeo no solo representa un golpe estratégico contra los hutíes, sino que también pone en riesgo el abastecimiento de millones de civiles en un país devastado por años de guerra.
Desde el inicio de la guerra en Gaza en 2023, los hutíes han lanzado reiterados ataques con drones y misiles balísticos contra Israel, en solidaridad con los palestinos. En respuesta, Israel ha intensificado sus operaciones en Yemen, atacando puertos, estaciones eléctricas y el aeropuerto de Saná.
Repercusiones internacionales y riesgo de expansión regional
El ataque a Hodeidah podría tener consecuencias diplomáticas y operativas en varios frentes:
- Irán, principal aliado de los hutíes, podría intensificar su respaldo logístico y militar, elevando el riesgo de confrontación directa.
- Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, que han combatido a los hutíes en el pasado, observan con cautela el reposicionamiento israelí en la región.
- Estados Unidos y la Unión Europea han expresado preocupación por el impacto humanitario del ataque, aunque aún no han emitido condenas formales.
- El comercio marítimo internacional, especialmente en el Mar Rojo y el Golfo de Adén, podría verse afectado por el aumento de hostilidades en zonas de tránsito estratégico.
Contexto reciente y antecedentes
El ataque se produce una semana después de los bombardeos israelíes sobre Saná y Al Jawf, que dejaron 46 muertos y más de 160 heridos. En agosto, el primer ministro hutí Ahmad Ghaleb al Rahwi y varios miembros de su gabinete murieron en otro ataque aéreo.
La ofensiva sobre Hodeidah marca un punto de inflexión en la estrategia israelí, que ahora apunta directamente a nodos logísticos y portuarios fuera de su frontera inmediata.
Analista Internacional

