
El presidente argentino anunció en cadena nacional la construcción de una Base Naval Integrada en Ushuaia. Una visión ambiciosa para imaginar (por ahora) un Polo Logístico importante que contribuya a marcar mayor presencia en el Atlántico Sur, Malvinas y la Antártida.
Todos saben que esto no es novedoso: el actual estado de escasez y deterioro de las FF.AA., haber desatendido el tema militar en infraestructura y personal, ignorar los intereses estratégicos del país, el haber desatendido la importancia del continente blanco, el soslayo al control sobre el Atlántico Sur, el incumplimiento de todo lo que algún día ya se había anunciado y nunca se cumplió. Argentina no ha aprobado la asignatura Defensa y Geopolítica, tampoco las RR.EE. y la prueba fehaciente de lo que digo es hacer una lista noble de embajadores o cancilleres y corroborar que varios han asumido ese rol sin tener formación específica, ni conocimiento suficiente para el cargo.
Malvinas y Antártida: agendas que no deben confundirse
Lo primero en lo que debo insistir es que el gobierno mete en el paquete Malvinas a la Antártida, supongo que para hacer una cadena nacional corta es que no se quiso detallar. En mi visión era necesario separar griegos de troyanos y explicar mejor, es decir, con mucho más profundidad. Antártida es un terreno libre de la política común y está tutelada bajo un sistema de Gobernanza, en un estricto Tratado Antártico en el cual Argentina es uno de los países que lo firma y hace parte del grupo inicial, con la presencia continua más antigua en el Continente. Dicho esto, para que se entienda que lo relacionado a la Antártida es de una esfera MUY diferente a la de Malvinas, territorio argentino ocupado ilegalmente por Inglaterra.
Treinta años de proyectos inconclusos
Que se pueda seguir pensando en un plan de logística cuya razón contemple una base conjunta para esos requerimientos (Atlántico Sur, Malvinas y Antártida) es bien posible, pero reitero que todo lo relacionado al continente blanco tiene un nivel de control y exigencia que va mucho más allá de un puerto base. Este plan de logística antártica hace años que viene dando vueltas, desde los 90 y penosamente la mayoría de estos proyectos en este país no se llevan adelante, a nivel provincial o nacional. Los mismos terminaron siendo expresiones de deseos y verdaderas necesidades transformadas en propaganda electoral; sin embargo, por no encontrar la capacidad de ejecución las planificaciones quedaron en el papel. Sin comburente no hubo combustión y el tanque de combustible de las ideas y la frustración, quedó lleno.
A seguir, la secuencia de cartelería indicativa de las películas que se iban a proyectar y nunca se vieron: Plan Logístico Antártico, Área Antártica Internacional de Ushuaia, Sistema Logístico Antártico, Base Naval Integrada y BLI.
De este vals de más de 30 años hicieron parte el Poder Ejecutivo, la provincia de Tierra del Fuego, la Armada Argentina, la ciudad de Ushuaia, la Comisión de Defensa Nacional, Cámara de Diputados de la Nación, Diputados de Tierra del Fuego, Diputados de Santa Cruz, la Ciudad de Buenos Aires, Ministerio de Defensa, Jefatura de Gabinete de Ministros, Tandanor, FONDEF, entre otros. En ese período lo máximo que se consiguió fueron anuncios varios, ceremonias alusivas y como corolario una placa con fecha del inicio de las obras. Ah me olvidaba, dos millones de dólares gastados para la mitad de los cimientos del depósito del obrador, que iría a utilizarse.
El desafío de construir con transparencia y conocimiento
Para avanzar en este nuevo proyecto el gobierno necesitará de mucho dinero, en la ejecución de esta infraestructura estratégica para la construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia. La misma deberá contemplar: una generación de electricidad y transmisión acorde, gas y agua suficientes, la construcción de galpones, naves de almacenaje y talleres, muelles modernos, variada maquinaria a tal efecto, viviendas, playón de maniobras, dársenas para camiones, etc.
Quiero imaginar que para semejante desafío el Estado llame a trabajar -codo a codo- a quienes realmente entienden de esto y no a curiosos o amigos. En Ushuaia hay Universidad, empresas navieras y navegantes especialistas en pesca y barcos antárticos, logística, puerto y aeropuerto activos, hotelería, tierras fiscales disponibles para cesión, científicos diversos, agencias marítimas, empresas de grúas; en fin, una pléyade de conocimiento y posibilidades a quienes el Estado argentino DEBE consultar.
Asimismo, llamar con mucha antelación a la inversión privada para asociar prestaciones de servicios que aún no se dispongan en la isla: tales como: astilleros, diques flotantes, plataformas elevadoras, depósitos navales, centros de capacitación, proveeduría naval de porte, capacidad de fundición, aluminio, acería y cobrería, talleres especializados, diques de carena, carpinterías de ribera, etc.
Este puede ser el momento en que comiencen a diferenciarse las cosas con el pasado mediocre, ineficaz y corrupto que gobiernos y personas vinculadas promovieron durante décadas. Los argentinos merecen un país mejor sin trucos ni interpretaciones ad hoc. Es perentorio que las licitaciones y contratos sean transparentes, sin cartas marcadas, prebenda ni tráfico de influencias. Las llaves que abren las puertas del éxito son la ciencia, academia, profesionales probos, entusiasmo y muchos trabajadores calificados. Quiero ver si este país se pone pantalones largos, es hora, casi llegando el primer tercio del siglo XXI.

Licenciado en Historia (UFPel) y Marino Mercante

