
La licitación de la Vía Navegable Troncal entró en su fase más crítica. El proceso, que definirá quién administrará el dragado y balizamiento de los ríos Paraná y Paraguay durante los próximos 25 años, dejó en carrera únicamente a dos compañías belgas: Jan de Nul, con 66,2 puntos, y DEME, con 42,14 puntos. La diferencia técnica es clara, pero el reglamento establece que esta instancia representa apenas el 40% de la calificación final. El 60% restante se definirá con la apertura del Sobre N°3, prevista para mayo de 2026, donde las ofertas económicas tendrán el peso decisivo.
La evaluación técnica incluyó aspectos críticos para la operación de la vía: dragado, balizamiento, protocolos ambientales, ciberseguridad y gestión directiva. Jan de Nul fue calificada como “Excelente” en la mayoría de los ítems, mientras que DEME obtuvo la categoría “Muy bueno”. Ambas superaron el umbral exigido y avanzaron a la etapa final, con siete días de plazo para impugnaciones.
Ofertas económicas y proyección
El Gobierno nacional busca que las ofertas incluyan una reducción del 15% en el peaje respecto de los valores actuales. La meta oficial es abaratar costos logísticos y mejorar la competitividad de los productos argentinos en el mercado internacional.
La inversión estimada para el nuevo concesionario supera los US$10.000 millones, mientras que la facturación proyectada ronda los US$25.000 millones en el período de concesión. El adjudicatario tendrá a su cargo el dragado permanente, el balizamiento y la profundización del canal a 40 pies, garantizando estándares de seguridad y eficiencia.
Gobernanza y fragilidad operativa
El el exsubsecretario de Puertos y Vías Navegables Jorge Metz advirtió que la definición de la concesión no puede quedar “en manos de un contratista” sin un marco regional sólido. Señaló que la Vía Navegable Troncal involucra a cinco países y que Argentina debe acordar con Paraguay, Brasil, Bolivia y Uruguay un esquema de gobernanza compartida.
Metz subrayó tres puntos críticos:
- Estudios ambientales integrales: reclamó que no se reduzcan a una formalidad posterior, sino que se incorporen desde el diseño inicial.
- Diseño técnico diferenciado: alertó sobre el riesgo de fijar una única profundidad sin definir radas, zonas de cruce y anchos de sobrepaso.
- Tráfico binacional: pidió revisar el esquema actual de subida por Martín García y bajada por Emilio Mitre, evaluando alternativas según temporada de cosecha.
La definición de la licitación no es solo un concurso técnico: es la adjudicación de la principal arteria logística del país. Cada oferta económica marcará el costo y la competitividad de las exportaciones argentinas durante los próximos 25 años, en un corredor fluvial que por naturaleza concentra la dependencia absoluta del comercio exterior.
Por: Redacción

