
Madrid, España. La Confederación Española de Pesca (CEPESCA) aprovechó el Día Mundial de la Pesca para reconocer el esfuerzo de los pescadores y armadores españoles, cuya labor ha contribuido a que el 77,2% de los desembarques mundiales procedan de poblaciones de peces biológicamente sostenibles, de acuerdo con el Examen del estado de los recursos pesqueros marinos mundiales 2025 de la FAO.
El sector español se destaca especialmente en el Atlántico Nordeste (FAO 27), donde el 86,6% de las capturas desembarcadas provienen de poblaciones gestionadas de forma sostenible, en niveles de rendimiento máximo sostenible. En el caso de los túnidos tropicales (rabil, patudo y listado), los resultados son aún más alentadores: el informe señala que el 99% de las capturas mundiales de túnidos proceden de poblaciones gestionadas sosteniblemente.
“Esto demuestra que los esfuerzos de los pescadores están dando sus frutos y, en el Día Mundial de la Pesca, tenemos que felicitarnos por ello. Está más que demostrado que donde se aplican buenas medidas de gestión, las poblaciones de peces se gestionan de forma sostenible. Por ello, nuestro objetivo es conseguir que el 100% de las poblaciones de peces estén bien gestionadas”, afirmó Javier Garat, secretario general de CEPESCA.
Gestión sostenible y control riguroso
Desde hace años, las flotas españolas aplican estrictos controles de captura, sistemas de seguimiento satelital, declaraciones electrónicas, vedas biológicas y medidas técnicas para mejorar la selectividad y reducir el impacto de las artes de pesca. Además, colaboran activamente con administraciones, institutos científicos y organizaciones internacionales para garantizar el buen estado de las poblaciones pesqueras.
Este compromiso ha permitido consolidar la recuperación de los stocks en zonas con ordenación pesquera rigurosa y con fundamento científico, tal como confirma el último informe de la FAO.
Consumo y bienestar emocional
CEPESCA también aprovechó la celebración para recordar los beneficios del consumo de pescado y marisco, asociados a la salud, la buena nutrición y el bienestar emocional. El pescado graso —como atún, sardina, caballa o salmón— es fuente de ácidos grasos omega-3, que contribuyen a la producción de neurotransmisores como serotonina, dopamina y endorfinas.
Asimismo, el pescado aporta triptófano y vitamina D, claves para la regulación del estado de ánimo y la producción de melatonina, la hormona del sueño. Dormir bien, subrayó la patronal, es esencial para la felicidad y el bienestar general.
No obstante, CEPESCA alertó sobre la caída en el consumo de productos pesqueros en los hogares españoles desde 2008. Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en los últimos seis años se pasó de 23,13 kilos por persona y año en 2018 a 17,99 kilos en diciembre de 2024. Por ello, la patronal aboga por campañas que fomenten el consumo de pescado, teniendo en cuenta sus beneficios para la salud y la sostenibilidad.
Por: Redacción

