
El pasado viernes, Europêche —organización que representa al sector pesquero europeo y de la que forma parte la española Cepesca— mantuvo una reunión en Bruselas con el comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis. El encuentro permitió abordar temas clave como la financiación del sector, las posibilidades de pesca para 2026, las negociaciones con terceros países, las nuevas medidas de control y los acuerdos comerciales vigentes.
Preocupación por el presupuesto europeo
Respecto al Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028–2035, Europêche expresó su “profunda decepción” ante la propuesta de la Comisión Europea, que prevé una reducción del 67 % en los fondos reservados a la pesca, limitando la asignación a solo 2.000 millones de euros. El sector también manifestó su preocupación por la fusión de la financiación pesquera con otros fondos más amplios, lo que “inevitablemente generaría distorsiones y competencia desleal en el mercado común”.
Según Europêche, los fondos específicos son “fundamentales para que los pescadores puedan seguir invirtiendo en nuevas tecnologías, garantizar condiciones de trabajo más seguras y dignas, atraer nuevo talento a la profesión, liderar la transición hacia un futuro con bajas emisiones de carbono y mantener la competitividad en los mercados globales”.
Javier Garat, presidente de Europêche, afirmó: “La propuesta actual es incoherente con las prioridades declaradas de la UE en materia de competitividad, resiliencia y seguridad alimentaria. La Política Pesquera Común es una de las pocas plenamente europeas, por lo que despojarla de un fondo propio y completo supone, en última instancia, desmontar la propia política”.
Posibilidades de pesca para 2026
Europêche celebró la última comunicación de la Comisión sobre la gestión de poblaciones pesqueras, pero solicitó abandonar los enfoques de capturas cero, mantener cuotas accesorias y considerar los impactos socioeconómicos al fijar las cuotas de especies clave. También se señaló la deficiencia de los datos utilizados en algunas evaluaciones.
En el Mediterráneo, se destacaron avances en la reducción del esfuerzo pesquero y se solicitó compensación mediante más días de pesca, además de excluir a la gamba roja del sistema de cuotas. En el Atlántico Nordeste, se criticó el asesoramiento del CIEM por ser “excesivamente cauteloso” y basado en “supuestos muy conservadores”, lo que penaliza al sector. Las propuestas de TAC cero para bacalao, eglefino y faneca fueron calificadas como potencialmente “devastadoras” para las comunidades costeras.
Negociaciones con terceros países
Europêche valoró la prórroga de 12 años del acceso recíproco a zonas de pesca con el Reino Unido, pero advirtió que nuevas restricciones podrían convertir el acuerdo en “papel mojado”. En particular, se cuestionó la designación de áreas marinas protegidas en aguas escocesas, que expulsarían a embarcaciones europeas y generarían pérdidas económicas cinco veces mayores que las sufridas por flotas británicas.
En el plano internacional, se expresó preocupación por el estado de las poblaciones pelágicas como caballa, arenque y bacaladilla, atribuido a la sobrepesca por parte de Noruega, Rusia e Islas Feroe. El sector pidió “una postura más firme” mediante diplomacia de alto nivel, presión comercial y medidas selectivas contra prácticas no sostenibles.
“Los consumidores, minoristas y el mercado en general deben seguir confiando, comercializando y consumiendo la caballa capturada por la flota europea, ya que sigue siendo una elección sostenible”, señalaron los representantes.
Reglamento de Control y simplificación normativa
El sector reconoció avances en la aplicación del Reglamento de Control, pero advirtió que las normas sobre el pesado de capturas siguen siendo “inaceptables” y que las derogaciones sobre el margen de tolerancia “no son aplicables en la práctica”. Europêche valoró el diálogo técnico con el comisario Kadis y su gabinete.
También se solicitó una propuesta “ómnibus” urgente para reducir la burocracia y simplificar las normas pesqueras, señalando que el sector agrícola ya ha accedido a reformas aceleradas.
Acuerdos comerciales y competencia desleal
Europêche recordó al comisario Kadis las palabras de la presidenta Ursula von der Leyen sobre los “altos costes de producción, excesiva burocracia y competencia desleal” que enfrenta el sector. En ese marco, se cuestionaron los acuerdos de libre comercio con Indonesia y Tailandia, que permitirían la entrada de atún con estándares bajos, y se solicitó su exclusión o la imposición de estrictas normas de origen.
Respecto al acuerdo UE–EE.UU., se denunció un desequilibrio comercial: mientras la UE enfrenta un arancel del 15 % sobre sus exportaciones de productos del mar, miles de toneladas de productos estadounidenses ingresan sin aranceles. El sector instó a buscar exenciones arancelarias para los productos europeos en la próxima ronda de negociaciones.
Fuente: Europêche y Cepesca
Por: Redacción

