
Madrid, España. La reelección de Javier Garat como consejero del Comité Económico y Social Europeo (CESE) para el período 2025–2030 consolida la representación técnica del sector pesquero en Bruselas. Como único miembro vinculado directamente a la pesca, su continuidad garantiza voz experta en la arquitectura normativa de la Unión Europea, en un contexto marcado por presión ambiental, desafíos financieros y redefinición institucional.
El nombramiento coincide con su designación como ponente del dictamen sobre el nuevo reglamento que regulará las ayudas estructurales de la UE a la Política Pesquera Común, el Pacto Europeo por el Océano y la Política Marítima y de Acuicultura. Además, integrará el grupo de estudio que analizará el instrumento financiero que reemplazará al FEMPA a partir de 2028, en el marco del próximo Marco Financiero Plurianual. Este rol lo posiciona como actor clave en la definición del fondo que regirá la economía azul europea hasta 2034.
Gobernanza pesquera, trazabilidad normativa y presión espacial
Durante el mandato anterior (2020–2025), Garat participó en más de treinta dictámenes, abordando temas como la descarbonización de la flota, la protección de ecosistemas marinos y la transposición normativa de recomendaciones de organizaciones regionales de ordenación pesquera. Su enfoque combina sostenibilidad ambiental, viabilidad económica y justicia social para las comunidades costeras, en línea con los principios del CESE.
Consultado sobre su nuevo rol, Garat afirmó: “La pesca es una actividad históricamente compleja y desafiante, y mucho más en el contexto internacional actual. Desde mi posición en el CESE, es un privilegio poder contribuir a superar obstáculos y reorientar las políticas hacia una gobernanza más equilibrada que reconozca el papel estratégico de la pesca en la seguridad alimentaria, la economía azul y la resiliencia territorial.”
La renovación llega en un momento crítico para el sector pesquero europeo, marcado por la presión espacial de las energías renovables marinas, la expansión de áreas protegidas, el descenso del consumo de productos pesqueros y la falta de relevo generacional. En ese marco, iniciativas como la Visión 2040 para la pesca y el Pacto Europeo por el Océano se proyectan como oportunidades para consolidar una política pesquera más integrada, con trazabilidad normativa, respaldo financiero y reconocimiento institucional.
Por: Redacción

