
Quince futuros pilotos de yate trasladaron parte de su formación a las aguas del Río de la Plata durante una jornada de navegación a bordo del PNA YR-7 “Esperanza”, perteneciente a la Prefectura Naval Argentina.
Los participantes son alumnos del curso “Piloto de Yate” del Centro de Extensión Universitaria en Náutica Deportiva y Recreativa y tuvieron la posibilidad de aplicar durante la navegación conocimientos adquiridos previamente, enfrentándose a condiciones propias del río como el viento, el oleaje y las corrientes.
Al embarcar fueron recibidos por el capitán del yate, el prefecto Juan Manuel Frette, junto con la tripulación y los profesores responsables del curso. Durante la actividad se desarrollaron diferentes ejercicios relacionados con las maniobras y la nomenclatura náutica.
La experiencia permitió que la formación saliera del ámbito teórico y se desarrollara en un escenario donde las decisiones de navegación deben adaptarse a las condiciones existentes durante la travesía.
Del aula a las condiciones reales del río
La práctica en aguas abiertas permitió a los alumnos ganar experiencia mientras navegaban por el Río de la Plata y reconocer el comportamiento de una embarcación frente a distintas variables meteorológicas e hidrodinámicas.
La presencia de la tripulación del “Esperanza” permitió además acompañar los ejercicios y trasladar a bordo aspectos vinculados con las maniobras y la operación de la embarcación.
La jornada incorporó también una aproximación a la navegación a vela. Durante una charla de orientación se repasaron las características de la unidad, su aparejo y algunas de las principales maniobras relacionadas con la conducción del velero.
El sextante volvió a ocupar un lugar en la navegación
Uno de los puntos centrales de la actividad estuvo dedicado a la navegación astronómica, disciplina que permitió a los futuros pilotos trabajar con el sextante para determinar la posición de la embarcación mediante observaciones realizadas durante la navegación.
Los alumnos efectuaron tomas de la altura del sol, observaciones meridianas y determinaciones del azimut. Los ejercicios incluyeron además correcciones por el horizonte y los cálculos necesarios para establecer la posición de la embarcación.
El empleo del sextante incorporó así una dimensión particular a la jornada. Frente a una navegación contemporánea fuertemente apoyada en sistemas electrónicos, los cursantes pudieron poner en práctica procedimientos basados en la observación de los astros y el cálculo de posición.
Más allá de la evolución tecnológica de los instrumentos disponibles a bordo, la actividad permitió integrar conocimientos de navegación astronómica dentro de una experiencia concreta en aguas abiertas.
Formación práctica a bordo del “Esperanza”
La navegación completó distintos componentes de la preparación de los futuros pilotos, desde el reconocimiento de las características de la embarcación hasta el trabajo con instrumental náutico y las maniobras propias de la navegación a vela.
La combinación de esos conocimientos con horas efectivas sobre el Río de la Plata permitió que los alumnos desarrollaran los ejercicios fuera del entorno habitual de formación y en contacto directo con las condiciones que presenta la navegación.
La actividad a bordo del PNA YR-7 “Esperanza” sumó de este modo una instancia práctica al curso de Piloto de Yate, con una jornada en la que confluyeron técnicas tradicionales de posicionamiento, navegación a vela y experiencia en aguas abiertas.
Por: Redacción

