
Argentina alcanzó en julio de 2026 un récord de 916 mil barriles diarios de petróleo, de los cuales Vaca Muerta aportó unos 643 mil bpd. El gas se mantiene en niveles estables. El hito es real, pero abre una pregunta estratégica: ¿cómo convertir este volumen en desarrollo y competitividad? La respuesta está en el valor agregado y en la capacidad de sacar esos productos por el Atlántico.
El RIGI y el caso Compañía Mega

Esta semana el Gobierno aprobó el ingreso de Compañía Mega al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) con una inversión de USD 365 millones. El proyecto, presentado en marzo, permitirá incrementar un 27% la producción de líquidos del gas natural (etano, propano, butano y gasolina natural) y sumar aproximadamente 1.500 toneladas diarias de capacidad. La obra incluye ampliaciones en plantas, nuevas estaciones de bombeo y mejoras en el poliducto que conecta Neuquén con Bahía Blanca, y se estima que generará hasta 800 puestos de trabajo. Forma parte de la segunda etapa de expansión de la compañía, que ya había puesto en marcha un nuevo tren de fraccionamiento en junio.
Por qué los líquidos del gas son estratégicos
Exportar gas seco implica vender un recurso con menor margen y alta exposición a la volatilidad de precios. Los líquidos, en cambio, tienen aplicaciones petroquímicas y energéticas de mayor valor: fertilizantes, plásticos, combustibles y exportación de GLP. Son productos intermedios y finales con demanda firme en mercados regionales y globales. Procesarlos multiplica el valor de cada metro cúbico extraído en Vaca Muerta y reduce la dependencia del commodity puro.
Impacto logístico-portuario en Bahía Blanca
El nodo de Bahía Blanca se consolida como el punto de salida del valor agregado. El poliducto de aproximadamente 600 kilómetros y la planta fraccionadora permiten que los líquidos lleguen al Atlántico listos para la exportación. El puerto bonaerense se posiciona como centro de carga de GLP y productos especializados. El desafío ahora es acompañar el récord de producción con infraestructura portuaria eficiente y costos competitivos, de modo que el superávit energético se traduzca en divisas y desarrollo regional. El sudoeste bonaerense aparece así como el eslabón decisivo entre la producción récord y la inserción internacional.
El récord de Vaca Muerta ya está. El verdadero desafío es transformarlo en valor agregado y sacarlo por el Atlántico. El RIGI de Compañía Mega marca el camino: más líquidos, más poliducto y Bahía Blanca como nodo exportador.
Por: Redacción

