
El transporte marítimo internacional alcanzó un hito en sostenibilidad con la prueba del proyecto CAPTURED, liderado por el Global Centre for Maritime Decarbonisation (GCMD) junto a Evergreen Marine y socios tecnológicos. La iniciativa validó la captura de carbono directamente a bordo del portacontenedores Ever Top (≈13.800 TEU), que logró capturar 25,44 toneladas de CO₂ durante su operación en junio de 2025.
De ese total, 15,84 toneladas fueron finalmente entregadas al usuario final tras un proceso de transferencia ship‑to‑ship al De Jin 26 en Zhoushan y transporte terrestre hasta Baotou, Mongolia Interior, donde se completó la mineralización. Este circuito demostró que la captura a bordo puede integrarse en cadenas logísticas de carbono con trazabilidad completa y estándares de pureza superiores al 99,95 %.
De la prueba técnica al valor regulatorio
El resultado más relevante llegó en julio de 2026, cuando la Unión Europea reconoció que el CO₂ capturado a bordo puede descontarse de las emisiones sujetas al EU ETS, otorgando valor financiero directo a las navieras que adopten esta tecnología.
En paralelo, el Comité de Protección del Medio Marino de la OMI (MEPC 84) otorgó apoyo preliminar a la mineralización como forma de almacenamiento permanente, ampliando las opciones más allá de la inyección geológica. Este cambio normativo es clave para la gobernanza internacional, ya que permite que la captura de carbono en buques se considere una medida válida de reducción de emisiones bajo estándares globales.
El proyecto también logró que el CO₂ dejara de ser clasificado como “residuo peligroso” y pasara a ser considerado “carga peligrosa”, habilitando su transporte como insumo industrial. Este ajuste regulatorio facilita la integración del gas capturado en cadenas de valor vinculadas a la producción de materiales y procesos de mineralización.
Resultados técnicos y proyecciones
Los resultados mostraron una reducción neta de gases de efecto invernadero de 7,9 %, con una tasa de captura bruta de 10,7 %. Según el análisis de ciclo de vida del GCMD, una cadena optimizada podría alcanzar reducciones de hasta 17,8 %.
La pureza del CO₂ transferido superó el 99,95 %, lo que garantiza su aptitud para procesos industriales y de mineralización. Este nivel de calidad es fundamental para que el gas capturado pueda ser utilizado en aplicaciones de almacenamiento permanente y para que cumpla con los requisitos de trazabilidad exigidos por la regulación europea.
Lynn Loo, CEO del GCMD, señaló que “este proyecto demuestra que la captura de carbono a bordo puede ser viable y reconocida por reguladores internacionales, abriendo nuevas oportunidades para la descarbonización del transporte marítimo”.
El proyecto CAPTURED marca un hito regulatorio en la transición energética del sector marítimo. La captura de carbono a bordo dejó de ser un ensayo técnico para convertirse en un mecanismo reconocido por la UE y la OMI, con valor económico y trazabilidad. Su evolución será clave para definir cómo los buques pueden integrarse en cadenas globales de carbono y cómo estas exigencias podrían impactar en las navieras que operan en Sudamérica, especialmente en el comercio con Europa bajo ETS.
Por: Redacción

