
Buenos Aires. Cada año, el Día Marítimo Mundial convoca a gobiernos, organismos y actores logísticos a reflexionar sobre el rol estratégico del transporte marítimo y la protección de los océanos. En 2025, la Organización Marítima Internacional (OMI) propone el lema “Nuestro océano, nuestra obligación, nuestra oportunidad”, con foco en la transición hacia un futuro más limpio y resiliente.
Pero ¿qué se ha hecho realmente en los últimos 20 años? ¿Cómo ha evolucionado la sostenibilidad oceánica y la seguridad de la navegación en un contexto de expansión global?
Crecimiento acelerado, sostenibilidad en tensión
En las últimas dos décadas, el transporte marítimo ha crecido más del 60 % en volumen, consolidándose como el eje del comercio internacional. La pesca, por su parte, ha enfrentado una presión creciente sobre los recursos, con una expansión sostenida de las flotas en aguas internacionales y una demanda global en alza. Sin embargo, este crecimiento no siempre ha ido acompañado de mejoras proporcionales en sostenibilidad y seguridad.
Si bien se han adoptado convenios como MARPOL, el Código Polar, el Acuerdo BBNJ y la revisión de la PPC, la implementación efectiva sigue siendo desigual. Los océanos enfrentan hoy desafíos críticos: sobrepesca, contaminación por plásticos, emisiones de buques, pérdida de biodiversidad y presión sobre ecosistemas vulnerables.
“El mar, el gran unificador, es la única esperanza del hombre. Ahora, más que nunca, la vieja frase tiene un sentido literal: estamos todos en el mismo barco.” —Jacques Cousteau

Jacques Cousteau, pionero de la conciencia oceánica, explorador incansable y defensor del mar como esperanza común.
Seguridad de la navegación: avances y brechas
En materia de seguridad, se han logrado mejoras en la formación de la gente de mar, el control técnico de buques y la gestión de riesgos operativos. La digitalización y el monitoreo satelital han permitido mayor trazabilidad en rutas y operaciones.
Sin embargo, persisten brechas estructurales: el impacto del cambio climático sobre la infraestructura portuaria, el aumento de fenómenos extremos, la piratería en zonas críticas, el tráfico ilícito y la circulación de embarcaciones no reguladas siguen siendo amenazas latentes.
“La salud del océano es el reflejo de nuestra relación con el planeta.” —Rachel Carson

Rachel Carson, bióloga marina y autora de “El mar que nos rodea”, precursora del pensamiento ambiental moderno.
Gobernanza oceánica y transición energética
La sostenibilidad marítima ha ganado espacio en la agenda internacional, con avances en eficiencia energética, gobernanza oceánica y fiscalización ambiental. En los últimos años, el impulso de nuevos combustibles como el gas natural licuado, el metanol verde, el amoníaco y los biocombustibles avanzados ha marcado un punto de inflexión en la descarbonización del transporte marítimo. Si bien su adopción aún es desigual, representan una apuesta concreta por la transición energética, especialmente en rutas de alta densidad y puertos con infraestructura adaptada.
Pero los compromisos normativos aún no se traducen en acciones proporcionales. La protección de hábitats marinos y la equidad en el acceso a tecnologías limpias siguen siendo desafíos pendientes, especialmente en regiones como América Latina.
“Sin azul, no hay verde. Sin océanos sanos, no hay vida en la Tierra.” —Sylvia Earle

Sylvia Earle, oceanógrafa y exploradora, voz activa en la defensa de los océanos como patrimonio vital.
Una efeméride que exige coherencia… y memoria
El Día Marítimo Mundial no debe ser solo una fecha conmemorativa. Es una oportunidad para mirar al mar con responsabilidad, pero también con gratitud. Porque cada puerto que resiste, cada flota que faena, cada tripulante que embarca, sostiene mucho más que una cadena logística: sostiene comunidades, soberanías, historias y futuros.
Desde Confluencia Portuaria, reafirmamos nuestro compromiso con la cobertura estratégica del sector marítimo, visibilizando avances, tensiones y oportunidades. Y lo hacemos con la convicción de que cuidar el océano no es solo una obligación técnica: es una forma de honrar lo que somos, lo que fuimos y lo que aún podemos ser.
Por: Redacción

