
A cercanos 3 km al este del balneario Monte Hermoso, el faro Recalada de origen francés ha sido un emblema náutico en las costas del sudoeste bonaerense desde el año 1906. Con cerca de 70 m es el más alto de Sudamérica e históricamente ha orientado a barcos que ingresan a la ría de Bahía Blanca.
Historia y función del faro
Largos 120 años después sigue brindando apoyo a la navegación pero por razones de prevención, subir al faro ya no es posible. Hasta hace pocos años era tutelado por la Armada Argentina mediante el notable Servicio de Hidrografía Naval, quien además presta servicios de relevancia a la seguridad náutica: cartografía, derroteros, almanaque náutico, lista de faros y señales marítimas, avisos a los navegantes, tablas de marea, radioavisos, pronóstico mareológico, balizamiento, entre otros.

Este Instituto (SHN), por restructuración de organismos nacionales ahora depende del Ministerio de Defensa, en la órbita de la Subsecretaría de Investigación Científica y Política Industrial para la Defensa. Una vez explicado esto nos cabe interpretar las fotos. Es visible el deterioro del faro, la falta de mantenimiento que lo provoca y la desidia de las autoridades.
En términos náuticos la luz guía del faro sólo será de interés a quien navegue sin instrumentos a bordo y sin un simple celular, con el cual es posible hoy obtener una posición exacta del barco. Para el común de las naves que ingresan al sistema de la bahía no es más el recurso que fue, por los modernos equipos de localización que poseen.
Presente y desafíos de conservación
La Marina no demuestra interés hace décadas y es comprensible dada la situación de precariedad presupuestal de la Fuerza.
Al Municipio ciertamente le preocupa y le interesa por su importancia turística (además allí funcionaba un pequeño museo naval) pero no tiene potestad total sobre la gigantesca estructura.
Mientras el argentino hace de argentino en términos de actuación política -con paupérrima previsión y organización- la gente de Monte Hermoso tiene genuina preocupación por «su faro», por su estética y más que nada por la seguridad de todo ese sector, a habitantes y turistas.
Hace poco visité el faro de la ciudad de Colonia do Sacramento en Uruguay, transformado en paseo turístico, punto panorámico de observación de aves y fotografía, venta de artículos regionales, camisetas, etc. Con la recaudación de los ingresos se sostiene el mantenimiento de la estructura y además se genera sueldo de las personas que trabajan.

Licenciado en Historia (UFPel) y Marino Mercante

