
La London Maritime Arbitrators Association (LMAA) informó que en 2025 se registraron 3.469 nombramientos de árbitros y 2.015 referencias, un aumento significativo respecto a 2024. El dato confirma que Londres mantiene su liderazgo como foro internacional para resolver disputas en el comercio marítimo, con un volumen muy superior al de Singapur y Hong Kong, que representan apenas un 10 % de su actividad.
El incremento responde a un contexto de alta conflictividad contractual. Las disputas más frecuentes se vinculan con contratos de fletamento, demoras en entregas, incumplimientos de cláusulas de performance y diferencias en el cálculo de fletes. La volatilidad en los precios de combustibles, el impacto de sanciones internacionales y los desvíos de rutas estratégicas —como el Mar Rojo y el Mar Negro— han multiplicado los conflictos entre armadores, cargadores y aseguradoras.
Causas del repunte
El aumento también refleja la presión de un mercado global tensionado por la guerra en Ucrania, las restricciones en el estrecho de Ormuz y los desvíos de tráfico en el Mar Rojo. Estos factores han generado incumplimientos de contratos de transporte y seguros marítimos, que encuentran en Londres un espacio de resolución rápida y reconocida por su neutralidad.
Pamela Dunning, especialista en performance claims de Birketts, señaló en un análisis sectorial que “el incremento de arbitrajes muestra que las partes buscan certezas técnicas en un mercado cada vez más volátil”.
La LMAA subrayó que el arbitraje marítimo ofrece ventajas frente a la vía judicial: en muchos casos, los costos y tiempos resultan más competitivos, aunque dependen de la complejidad del expediente. Para aseguradoras y operadores portuarios, recurrir a Londres sigue siendo garantía de predictibilidad en un entorno de creciente litigiosidad.
Implicaciones globales
El récord de casos consolida la posición de Londres frente a otros hubs de arbitraje. Singapur y Hong Kong han ganado terreno en Asia, pero la capital británica conserva su atractivo por tradición, jurisprudencia acumulada y confianza de los actores globales. La combinación de experiencia histórica y adaptación a nuevas normativas mantiene a Londres como referencia indiscutida.
Desde Watson Farley & Williams destacaron que la reciente sentencia en The Lila Lisbon (julio de 2026) refuerza la jurisprudencia británica en compraventa de buques, confirmando que Londres sigue siendo el foro preferido para este tipo de disputas.
El aumento de arbitrajes tiene implicaciones directas para el sector. Por un lado, incrementa los costos legales y obliga a las empresas a reforzar sus equipos de compliance y gestión de riesgos. Por otro, anticipa un escenario de mayor litigiosidad en el comercio marítimo, donde las disputas contractuales se convierten en un factor estructural.
E. G. Arghyrakis & Co., firma especializada en arbitraje, remarcaron que “los árbitros londinenses mantienen rigor técnico incluso en casos de presión económica, lo que refuerza la credibilidad del sistema”.
La tendencia también abre interrogantes sobre la capacidad de los mecanismos de arbitraje para absorber un volumen creciente de casos sin perder eficiencia. La LMAA ha señalado que está ampliando su cuerpo de árbitros y ajustando procedimientos para responder a la demanda.
El récord de arbitrajes marítimos en Londres confirma que el comercio global atraviesa una etapa de alta conflictividad contractual. La capital británica refuerza su rol como centro de resolución de disputas, mientras el sector se prepara para un futuro marcado por mayor litigiosidad y necesidad de mecanismos sólidos de arbitraje.
Por: Redacción

