
La Organización Marítima Internacional (OMI) se encuentra en la etapa final de aprobación del Código MASS (Maritime Autonomous Surface Ships), un instrumento que definirá estándares internacionales para la operación de buques autónomos. El Comité de Seguridad Marítima (MSC) tiene previsto adoptar este mes el texto no obligatorio, que servirá como base para una fase de pruebas y para el desarrollo del futuro Código obligatorio.
La navegación autónoma ya no es un escenario futurista: proyectos piloto en Noruega, Japón y Corea del Sur demuestran que los buques con sistemas de control remoto y algoritmos de decisión pueden operar de manera segura en trayectos costeros y fluviales. Sin embargo, la falta de un marco uniforme genera incertidumbre para armadores, aseguradoras y autoridades portuarias.
Fuentes de la OMI señalan que el Código MASS busca acompañar la rápida evolución tecnológica con un marco regulatorio seguro y uniforme. Sin reglas globales, la autonomía marítima no puede escalar.
Código MASS y estándares internacionales
El borrador contempla cuatro grados de autonomía: desde buques con tripulación asistida por sistemas inteligentes, hasta embarcaciones totalmente autónomas sin presencia humana a bordo. Cada nivel implica requisitos distintos en materia de certificación, control remoto, ciberseguridad y responsabilidad en caso de incidentes.
Especialistas en derecho marítimo destacan que la clasificación por grados de autonomía permitirá que los Estados adapten sus marcos regulatorios sin frenar la innovación. Es un enfoque gradual que reconoce la diversidad tecnológica del sector.
La hoja de ruta aprobada por el MSC establece que el Código no obligatorio se adoptará en mayo de 2026, seguido de una fase de experiencia práctica hasta 2028. A partir de entonces se desarrollará el Código obligatorio, con adopción prevista para julio de 2030 y entrada en vigor en enero de 2032.
Implicaciones para el transporte marítimo
La introducción de buques autónomos plantea desafíos inéditos:
- Responsabilidad legal: ¿quién responde ante un accidente, el armador, el programador del software o el operador remoto?
- Seguridad operacional: los sistemas deben demostrar capacidad de reacción ante emergencias, colisiones y condiciones meteorológicas extremas.
- Integración portuaria: las autoridades deben adaptar protocolos de atraque, carga y descarga para embarcaciones sin tripulación.
Analistas europeos señalan que cada punto porcentual de mejora en la confiabilidad de la red marítima se traduce directamente en competitividad industrial y confianza empresarial. Los buques autónomos pueden ser catalizadores de esa mejora.
La evolución futura dependerá de la capacidad de los Estados miembros de la OMI para armonizar intereses nacionales con estándares globales. El Código MASS no solo regula tecnología, sino que redefine la relación entre armadores, puertos y autoridades marítimas.
La navegación autónoma avanza como realidad tecnológica y desafío institucional. El Código MASS de la OMI, cuya adopción inicial está prevista para mayo de 2026, busca establecer reglas claras para garantizar seguridad, responsabilidad y competitividad en un sector en transformación. Las declaraciones subrayan que la autonomía marítima no es solo innovación, sino un nuevo marco normativo que marcará el rumbo del comercio global en las próximas décadas.
Por: Redacción

