
El velero Alegría Marineros, de 21 metros de eslora y construido en aluminio naval reforzado, está listo para enfrentar una ruta oceánica sin precedentes: más de 65.000 kilómetros de navegación desde el Ártico hasta la Antártida, atravesando zonas de hielo, tormentas polares, corrientes impredecibles y regiones con mínima infraestructura portuaria. La expedición se propone completar la primera vuelta al mundo vertical a vela, sin escalas comerciales y con foco en sostenibilidad oceánica.

¿Qué significa una vuelta al mundo vertical?
A diferencia de la clásica circunnavegación ecuatorial, esta travesía sigue un eje longitudinal extremo. Parte desde latitudes altas del hemisferio norte, cruza el planeta en sentido norte-sur y finaliza en el hemisferio sur, bordeando el continente blanco. La ruta proyectada incluye:
- Estrecho de Bering
- Océano Pacífico norte y sur
- Paso por el mar de Ross (Antártida)
- Regreso por el Atlántico sur y central
Este tipo de navegación exige autonomía total, resistencia estructural y planificación milimétrica. No hay puertos seguros, ni asistencia técnica inmediata. Cada decisión a bordo puede definir el éxito o el fracaso de la misión.
Datos técnicos del velero Alegría Marineros
- Eslora: 21 metros
- Material: Aluminio naval reforzado
- Energía: Paneles solares, baterías de litio, generadores eólicos
- Propulsión auxiliar: Motor eléctrico de bajo consumo
- Sistemas de navegación: GPS satelital, radar de proximidad, AIS activo
- Capacidad de agua: Desalinización por ósmosis inversa
- Autonomía alimentaria: Provisiones para 12 meses, cultivo hidropónico experimental
- Tripulación: 2 personas + soporte remoto técnico y científico
El diseño del Alegría Marineros prioriza eficiencia energética, bajo impacto ambiental y resistencia estructural. Cada componente fue testeado en simulaciones polares y validado por expertos en navegación extrema.
Ciencia y sostenibilidad en alta mar
La expedición tiene un fuerte componente científico. Durante la travesía, se recolectarán datos sobre:
- Microplásticos en zonas polares y ecuatoriales
- Temperatura oceánica y salinidad superficial
- Presencia de cetáceos y aves migratorias
- Corrientes marinas y deriva de residuos flotantes
Los datos serán compartidos con instituciones como el Instituto Oceanográfico de Barcelona, la Universidad de Tromsø (Noruega) y el Programa de Observación del Océano Austral. Además, se documentará la travesía en tiempo real mediante cápsulas audiovisuales, bitácoras técnicas y registros cartográficos abiertos.

Gobernanza oceánica y trazabilidad ambiental
La Vuelta Vertical se alinea con los objetivos de la Década de los Océanos impulsada por la UNESCO y con los corredores verdes que puertos como Singapur, Rotterdam y Busan están desarrollando. La expedición busca visibilizar:
- La fragilidad de los ecosistemas marinos
- La urgencia de una trazabilidad ambiental global
- La necesidad de cooperación internacional en gobernanza oceánica
Pedro Jiménez, capitán del Alegría Marineros, lo resume así: “Navegar de polo a polo sin combustibles fósiles es un gesto técnico, ético y político. Es demostrar que otra logística es posible”.
Comunicación y registro en tiempo real
El velero cuenta con conectividad satelital Iridium, que permite:
- Transmisión de datos científicos
- Registro de posición cada 6 horas
- Comunicación con centros de monitoreo
- Publicación de cápsulas audiovisuales en plataformas abiertas
La travesía será seguida por medios especializados, escuelas náuticas, universidades y comunidades científicas. Se prevé la creación de una plataforma educativa para compartir contenidos en tiempo real con estudiantes de todo el mundo.
Riesgos y protocolos de seguridad
Navegar en zonas polares implica riesgos extremos. El equipo desarrolló protocolos específicos para:
- Desvío por hielo marino
- Emergencias médicas sin asistencia inmediata
- Fallos en sistemas de navegación o energía
- Interacción con fauna marina en zonas protegidas
Además, se cuenta con respaldo técnico remoto desde tierra, con simulaciones de contingencia y monitoreo constante de condiciones meteorológicas.
Una expedición que interpela
La Vuelta al mundo vertical a vela no es solo una hazaña deportiva. Es una declaración de principios. En un contexto global marcado por la urgencia climática, la concentración logística y la pérdida de biodiversidad, esta travesía propone una narrativa alternativa: navegar con conciencia, recolectar datos, visibilizar lo invisible y demostrar que la logística puede ser ética, técnica y sostenible.
Por: Redacción

