
El impacto inmediato de la cosecha récord se refleja en la saturación de accesos y puertos. Solo en la primera semana de mayo ingresaron 73.000 camiones al Gran Rosario, acumulando 850.000 unidades en lo que va del año, un volumen que desborda la capacidad vial y multiplica los costos de flete y combustible.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario, la producción total de granos alcanzará 154,8 millones de toneladas, un 12% más que el ciclo previo. El maíz lidera con 61 Mt, seguido por la soja con 47 Mt y el trigo con 27,7 Mt.
Rosario y el movimiento portuario récord
El Gran Rosario concentra cerca del 80% de las exportaciones agroindustriales del país. La infraestructura vial y portuaria opera al límite, con accesos saturados en San Lorenzo, Puerto General San Martín y Timbúes. La presión logística no solo se mide en toneladas: la cadena granaria demandará este año más de 2.500 millones de litros de combustible, con costos crecientes por el alza internacional del petróleo.
En paralelo, Bahía Blanca y Quequén también muestran cifras relevantes. Bahía Blanca operó más de 13 millones de toneladas en 2025, con fuerte presencia de maíz y soja, consolidándose como nodo de aguas profundas capaz de recibir buques de gran calado. Quequén, por su parte, cerró 2025 con 9 millones de toneladas, equivalente al 7% de las exportaciones nacionales de granos.
Quequén y Bahía Blanca: tensiones y recuperación
El puerto de Bahía Blanca normalizó operaciones a mediados de abril tras aceptar la tarifa de referencia de CATAC, retomando el flujo de casi 1.000 camiones diarios y descomprimiendo la operatoria.
En Quequén, el conflicto con transportistas paralizó la logística durante más de dos semanas, con 15 buques varados y pérdidas millonarias. El acuerdo del 24 de abril permitió reactivar cargas, aunque la presión por granos embolsados en campo generó un pico de demanda inédito.
Ambos puertos reflejan la importancia del sur bonaerense en la salida de granos: Bahía Blanca como plataforma de aguas profundas y Quequén como nodo estratégico que, pese a la fragilidad mostrada, mantiene un rol clave en el esquema exportador.
La cosecha récord confirma la potencia productiva del agro argentino y proyecta exportaciones por más de USD 35.000 millones en 2026. Sin embargo, el movimiento desmesurado de camiones y la ausencia de trenes revelan un sistema logístico desequilibrado. Rosario, Bahía Blanca y Quequén operan bajo presión, con costos crecientes y saturación de accesos. La falta de infraestructura ferroviaria limita la competitividad internacional y expone la necesidad de inversiones urgentes para sostener el liderazgo agroexportador del país.
Por: Redacción

