
Atenas, Grecia. El Puerto de El Pireo volvió al centro de la disputa geopolítica global. La embajada china en Grecia afirmó que la terminal portuaria “no está en venta”, luego de que la embajadora estadounidense sugiriera la posibilidad de reducir la influencia de Pekín en la infraestructura estratégica.
El Pireo es uno de los puertos más grandes de Europa y pieza clave de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI). Desde allí, China asegura un acceso privilegiado al mercado europeo y fortalece su red logística global. COSCO, la naviera estatal china, controla actualmente el 67% del puerto, tras un proceso de adquisición que comenzó en plena crisis de deuda griega.
Contexto histórico de la compra
En 2009, cuando Grecia enfrentaba una severa crisis financiera, COSCO asumió la gestión de los terminales de contenedores del Pireo. En 2016, la empresa adquirió el 67% de la Autoridad Portuaria de El Pireo, consolidando su control sobre la principal infraestructura marítima del país. La operación fue parte del programa de privatizaciones impulsado por la Troika (Comisión Europea, BCE y FMI), que exigía la venta de activos estratégicos para aliviar la deuda griega.
La compra generó debate político en Grecia: para algunos, significó pérdida de soberanía; para otros, fue la única salida para revitalizar un puerto que se encontraba en decadencia.
Impacto económico
La gestión de COSCO transformó el Pireo en un hub logístico de primer nivel.
- Tráfico de contenedores: el puerto pasó de ser marginal en Europa a ubicarse entre los más activos del Mediterráneo.
- Inversión en infraestructura: se ampliaron terminales, se modernizaron muelles y se mejoró la conexión ferroviaria hacia Europa central.
- Resultados financieros: en 2024, el puerto alcanzó ingresos récord de 230,9 millones de euros y beneficios antes de impuestos de 112,9 millones, un aumento del 17,4% respecto al año anterior.
- Empleo y dinamismo local: la revitalización del puerto generó miles de puestos de trabajo directos e indirectos, aunque también hubo tensiones sindicales por condiciones laborales.
La reciente polémica refleja cómo el Pireo se ha convertido en un símbolo de la disputa global. EE. UU. busca limitar la presencia china en infraestructura crítica europea, mientras China defiende su inversión como legítima y beneficiosa para Grecia. La embajada china calificó las declaraciones estadounidenses como “ataque infundado” y reafirmó que Grecia tiene obligaciones contractuales vigentes.
Perspectivas
El caso del Pireo muestra cómo los puertos son más que infraestructura: son piezas estratégicas en la competencia global por influencia. Lo que para China es un activo esencial de su red logística, para EE. UU. es un punto crítico a disputar. Para Grecia, el dilema sigue abierto: equilibrar inversión extranjera con soberanía nacional.

Especialista en Logística

