
La transición energética en puertos dejó de ser una promesa y comienza a materializarse en proyectos concretos. La electrificación de terminales portuarias —especialmente mediante sistemas OPS (Onshore Power Supply)— permite que los buques apaguen sus motores auxiliares durante la estadía en muelle, conectándose a la red eléctrica terrestre. Esta tecnología reduce significativamente las emisiones de gases contaminantes y el ruido en zonas urbanas costeras.
Referentes regionales en electrificación portuaria
En Brasil, el Puerto de Santos se posiciona como referente regional en sostenibilidad con la implementación del sistema Onshore Power Supply (OPS). Gracias a la energía 100 % renovable generada por la central hidroeléctrica de Itatinga, los rebocadores pueden conectarse directamente al muelle y apagar sus motores diésel durante la estadía. Esta iniciativa, pionera en América Latina, permite reducir hasta 8,4 toneladas diarias de dióxido de carbono, además de óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre y material particulado. La Autoridad Portuaria de Santos proyecta ampliar la infraestructura con cinco nuevos puntos de conexión, consolidando su compromiso con la descarbonización y la eficiencia operativa.
En Europa, el Puerto de Barcelona se adelantó seis años a la normativa continental al inaugurar su sistema OPS en la terminal Hutchison Ports BEST. El proyecto, integrado al plan NEXIGEN, permite que los portacontenedores apaguen sus motores auxiliares y se conecten a una red eléctrica de origen 100 % renovable. Con tres cajas de conexión adaptadas a la operativa portuaria, se estima una reducción anual de 2.500 toneladas de CO₂. Además, Barcelona avanza en la electrificación de terminales de ferris y cruceros, con una inversión global cercana a los 200 millones de euros y una nueva subestación prevista para 2027. Esta estrategia posiciona al puerto como líder mediterráneo en transición energética y gobernanza ambiental.
Infraestructura energética y competitividad logística
Además de los beneficios ambientales, la electrificación portuaria mejora la eficiencia operativa, reduce costos de combustible y posiciona a las terminales como actores clave en la descarbonización del transporte marítimo. La Organización Marítima Internacional (OMI) y la Comisión Europea han establecido metas claras para reducir las emisiones del sector, y los puertos electrificados se alinean con estos compromisos.
En este contexto, la infraestructura energética portuaria se convierte en un eje estratégico para la competitividad logística. La planificación de redes eléctricas, la integración con energías renovables y la coordinación con navieras son desafíos técnicos que requieren articulación público-privada y visión de largo plazo.
Confluencia Portuaria documenta estos avances como parte de una cobertura institucional sobre transición energética, sostenibilidad logística y gobernanza ambiental. La electrificación de terminales no solo transforma el modo en que operan los puertos, sino que redefine su rol en la agenda climática global.
Por: Redacción

