
A.P. Moller – Maersk anunció la puesta en marcha de dos depósitos logísticos en Río Grande (Rio Grande do Sul) y Paranaguá (Paraná), ambos próximos a sus respectivos puertos. Con estas inversiones, la compañía busca consolidar su presencia en corredores de exportación que crecen más rápido que el promedio de Brasil, impulsados por el dinamismo del agronegocio, productos refrigerados e industria pesada.
Río Grande: capacidad ampliada
La nueva instalación de Maersk en Río Grande se ubica a 2,5 km del puerto y cuenta con una superficie de 70.000 m². Está diseñada para operaciones de alto volumen y ofrece servicios de almacenamiento de contenedores secos y refrigerados, además de cross-docking y soporte operativo. La conectividad con la red de cabotaje de Aliança Navegação e Logística refuerza la integración con mercados interiores y flujos transfronterizos.
Paranaguá: eficiencia operativa
En Paranaguá, la compañía amplió su área de CFS a 6.000 m². El nuevo layout optimiza la circulación de camiones y suma más tomas para contenedores refrigerados. El objetivo es reducir la congestión y mejorar el procesamiento de cargas agrícolas y refrigeradas, en un puerto que concentra exportaciones hacia Asia y Europa.
Según Ricardo Rocha, presidente de Maersk para la Costa Este de Sudamérica, la expansión responde a la demanda de clientes del agronegocio y la industria pesada. “Nuestra meta es ofrecer soluciones integradas que conecten el hinterland productivo con los mercados internacionales”, afirmó en el comunicado oficial.
La elección de Río Grande y Paranaguá refleja la necesidad de anticiparse a la demanda y blindar la competitividad en mercados internacionales. Con estos hubs, Maersk consolida su estrategia de soluciones logísticas integradas y refuerza la posición de Brasil como actor clave en el comercio exterior regional.
Por: Redacción

