
El proyecto reducirá el cruce actual de 6–8 horas en ferry a apenas 40 minutos en tren, con convoyes de alta velocidad que alcanzarán los 240–250 km/h. Su extensión duplicará a referentes mundiales como el Seikan (Japón, 53 km) y el Eurotúnel (Reino Unido–Francia, 50 km), convirtiéndose en el túnel submarino más largo del planeta.
Objetivos y proyección institucional
- Integración regional: conecta dos polos industriales clave del Anillo Económico de Bohai, fortaleciendo la trazabilidad logística.
- Movilidad: facilita turismo y desplazamiento laboral en una zona con más de 100 millones de habitantes.
- Competitividad global: posiciona a China con un hito de infraestructura que refuerza su proyección internacional.
Retos técnicos y ambientales
La construcción enfrenta geología compleja, presencia de fallas y estratos con agua a alta presión, además de riesgos sísmicos. Se prevé el uso de tuneladoras de nueva generación y sistemas de seguridad compartimentados. El proyecto también deberá responder a exigencias de sostenibilidad por su impacto en ecosistemas marinos.
El tunel del Estrecho de Bohai, con un costo estimado de 200.000–300.000 millones de yuanes (30.000 a 44.000 millones de dólares) y un plazo de ejecución de 10–15 años, se perfila como un nuevo eje de reconversión logística y movilidad. Su desarrollo marcará un antes y un después en la infraestructura global, reforzando la capacidad de China para proyectar sostenibilidad y trazabilidad en obras de escala inédita.
Por: Redacción

