
El Canal de Panamá reducirá de forma preventiva el calado máximo autorizado en las esclusas Neopanamax de 50 a 49,5 pies (15 m) desde el 1 de julio de 2026. La decisión responde a pronósticos de un El Niño intenso, con debilitamiento de los vientos del Pacífico y aumento de temperaturas oceánicas que podrían afectar el nivel del Lago Gatún, principal reservorio de agua para las operaciones del canal.
La medida busca evitar repetir la crisis de 2023–2024, cuando el calado se redujo hasta 38,5 pies y se limitaron los tránsitos diarios, generando colas de más de 200 buques y desvíos de carga hacia rutas alternativas.
Antecedentes inmediatos
Durante el fenómeno de El Niño 2023–2024, las restricciones obligaron a grandes navieras como Maersk a descargar contenedores en cada costa y trasladarlos por tren para completar el tránsito. La crisis impactó en tarifas, tiempos de entrega y rutas globales, evidenciando la vulnerabilidad hídrica del canal.
En 2026, el tráfico aumentó un 8%, con fuerte presencia de gaseros y petroleros debido al cierre del Estrecho de Ormuz y mayores exportaciones energéticas de Estados Unidos hacia Asia.
Medidas de mitigación
La Autoridad del Canal de Panamá implementa acciones de ahorro de agua:
- Uso de cuencas de ahorro en esclusas Neopanamax.
- Lockages simultáneos para buques pequeños.
- Suspensión temporal de generación hidroeléctrica en Gatún.
Estas medidas buscan sostener la operación con el menor impacto posible en el flujo comercial.
La reducción de medio pie en el calado no debería afectar gravemente las operaciones inmediatas, pero constituye una señal de alerta temprana. Si el fenómeno El Niño se intensifica, podrían aplicarse restricciones más severas como en 2023–2024.
El caso refleja cómo la norma protege el tránsito, pero la vulnerabilidad hídrica persiste. La resiliencia del Canal de Panamá dependerá de inversiones en infraestructura y de mecanismos internacionales que aseguren sostenibilidad frente a fenómenos climáticos recurrentes.
Por: Redacción

