
El 23 de enero de 2026, el carguero Devon Bay, de bandera singapurense y con 21 tripulantes filipinos, se hundió cerca del banco de Scarborough Shoal, a unos 100 kilómetros al noroeste de esa zona disputada. El accidente dejó dos fallecidos, cuatro desaparecidos y quince rescatados, de los cuales uno permanece bajo tratamiento médico.
Accidente en aguas disputadas
La Guardia Costera china explicó en un comunicado que “el barco perdió contacto el jueves por la noche mientras se dirigía a Guangdong” y confirmó que “dos personas murieron y cuatro permanecen desaparecidas”. Desde el Ministerio de Defensa se añadió que “se desplegaron buques y aeronaves del Comando del Teatro Sur del EPL para asistir en el rescate”.
En Manila, la Embajada de China informó que “se rescataron 17 tripulantes, de los cuales dos fallecieron. Catorce están estables y uno bajo tratamiento de emergencia”. Por su parte, la Guardia Costera filipina señaló que “los reportes de fallecidos están siendo verificados, pero la prioridad es localizar a los tripulantes que aún no aparecen”.
Operativo de rescate
De los quince tripulantes rescatados, catorce se encuentran en condición estable y uno permanece bajo tratamiento médico. La coordinación entre las autoridades chinas y filipinas permitió que la mayoría de los marinos fueran puestos a salvo, aunque la búsqueda de los cuatro desaparecidos continúa en aguas del Mar de la China Meridional.
El Devon Bay transportaba mineral de hierro con destino a Guangdong, lo que conecta el accidente con la cadena logística global. El hecho ocurrió en una de las rutas más transitadas de la región, donde confluyen intereses comerciales y disputas territoriales. Scarborough Shoal, conocido en China como Huangyan Dao, es un punto de fricción diplomática entre Manila y Pekín, y cualquier incidente en sus aguas adquiere relevancia internacional.
La Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) recordó que cada accidente marítimo es también una crisis humanitaria, y subrayó la importancia de reforzar protocolos de seguridad y repatriación. En este caso, la prioridad sigue siendo localizar a los tripulantes desaparecidos y garantizar asistencia médica a los sobrevivientes.
El naufragio del Devon Bay deja un saldo de víctimas y desaparecidos que mantiene en alerta a las autoridades marítimas de China y Filipinas. La búsqueda continúa con operaciones conjuntas y declaraciones oficiales que confirman la magnitud del hecho.
La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de las tareas de rescate en una zona marcada por tensiones diplomáticas. Por ahora, el foco está puesto en salvar vidas y en esclarecer las circunstancias que llevaron al hundimiento del carguero.
Por: Redacción

