
Bruselas, Bélgica. La congestión ferroviaria que afecta desde principios de octubre a los principales corredores logísticos del norte de Europa —especialmente en Alemania, Países Bajos, Bélgica y Suiza— revela una falla estructural en la planificación operativa del continente. Obras simultáneas, falta de coordinación entre operadores nacionales y desvíos forzados hacia el transporte por carretera están generando demoras de hasta 48 horas en entregas intermodales, con impacto directo en puertos, patios ferroviarios y cadenas de suministro.
Infraestructura crítica sin interoperabilidad
Los tramos Karlsruhe–Basel, Rotterdam–Venlo y Domodossola–Milano operan con frecuencias reducidas, cortes parciales y sobrecarga en nodos intermodales. Empresas como DB Cargo, Lineas y TX Logistik reportan retrasos críticos, mientras los puertos de Amberes y Róterdam enfrentan saturación en patios ferroviarios, afectando la rotación de contenedores y la trazabilidad operativa.
La presión sobre el transporte por carretera no es menor: los desvíos están generando cuellos de botella en rutas transfronterizas, aumento de costos logísticos y sobrecarga en hubs regionales. Las asociaciones logísticas advierten que la falta de interoperabilidad técnica y coordinación institucional convierte a la resiliencia en una consigna vacía.
Impacto económico y pérdida de eficiencia
Desde el plano económico, el impacto se traduce en penalidades contractuales, pérdida de eficiencia y aumento de tarifas. El desvío de cargas hacia camiones implica mayor consumo energético, más emisiones y menor previsibilidad. En plena temporada alta, la logística europea enfrenta una paradoja: tiene los recursos, pero no logra moverlos con fluidez.
La narrativa oficial habla de transición, digitalización y sostenibilidad. Pero la realidad operativa muestra una Europa que no logra coordinar sus propios trenes. La congestión ferroviaria no es solo un problema técnico: es una señal política de que la infraestructura crítica está siendo gestionada sin trazabilidad ni liderazgo.
Por: Redacción

