
La Hidrovía Paraná–Paraguay, principal vía de salida de granos y productos industriales del país, tuvo esta semana un paso decisivo en su licitación internacional. En la apertura de sobres se conocieron las propuestas de tres compañías, todas con experiencia en dragado y operaciones de gran escala.
Por este corredor circula cerca del 80–90% del comercio exterior argentino, con un movimiento anual estimado en 100 millones de toneladas y un valor superior a los USD 30.000 millones. Las proyecciones oficiales prevén que el volumen podría superar los 120 millones de toneladas en la próxima década, consolidando a la hidrovía como el eje logístico más importante de la región.
Jan De Nul Group
La empresa belga es considerada la “más argentina” de los tres competidores, por su amplia permanencia en el país y su historial en la Hidrovía. Con décadas de presencia en la región, Jan De Nul busca reafirmar su rol protagónico en el mantenimiento de la vía navegable, apoyándose en su experiencia técnica y en la confianza construida con las autoridades locales.
DEME Group
También de origen belga, DEME compite con una propuesta que busca consolidar su expansión en Sudamérica. La compañía subraya su capacidad técnica y su participación en proyectos internacionales de dragado y logística portuaria, posicionándose como alternativa sólida en el proceso.
DTA Engenharia
La tercera oferta proviene de la brasileña DTA Engenharia, que se presentó en sociedad con la estadounidense Great Lakes Dredge & Dock Company, uno de los mayores operadores de los Estados Unidos. Esta alianza introduce un componente geopolítico de peso, dado que la participación de capital norteamericano podría influir en la definición final del proceso.
La licitación de la Hidrovía Paraná–Paraguay no solo representa un desafío técnico, sino también un tablero estratégico donde confluyen intereses europeos, brasileños y estadounidenses. La decisión final marcará el rumbo de la principal vía de exportación del país. Y como me contó un ex subsecretario de Puertos y Marina Mercante de Argentina, «en este escenario, solo queda decir: compren pochoclo.»

Director en Confluencia Portuaria

