
El grupo Maersk completó un tránsito de prueba por el Mar Rojo y el estrecho de Bab el‑Mandeb, en un intento por evaluar las condiciones de seguridad en la zona y analizar un eventual regreso a la ruta del Canal de Suez. La compañía informó que el buque Maersk Sebarok, con bandera de Singapur y capacidad de 6.648 TEU, realizó el recorrido bajo estrictas medidas de protección.
La naviera danesa había desviado sus servicios por el Cabo de Buena Esperanza desde enero de 2024, tras los ataques registrados contra buques en aguas cercanas a Yemen. El ensayo busca determinar si es posible retomar la ruta más corta y reducir los tiempos de tránsito, que actualmente se extienden entre 10 y 14 días adicionales por el desvío.
Reacción de clientes
El operador logístico DSV señaló que está a la espera de la reacción de sus clientes frente al ensayo de Maersk. La decisión de retomar el corredor trans‑Suez dependerá en gran medida de la confianza de los cargadores en la seguridad de la ruta.
Los factores que evalúan los clientes incluyen la protección de tripulaciones y cargas, la estabilidad política en Yemen y el impacto en costos y tiempos de transporte.
Antecedentes sectoriales
El interés por la ruta del Canal de Suez se intensificó en las últimas semanas, en un contexto de consolidación global del transporte marítimo. El 15 de diciembre, Confluencia Portuaria informó sobre la oferta presentada por MSC para adquirir ZIM, que movió el tablero internacional.
Días después, el 18 de diciembre, la compañía israelí anunció un acuerdo con accionistas disconformes, lo que permitió ordenar su directorio y avanzar en su proceso estratégico.
La prueba de Maersk abre la posibilidad de un regreso gradual al Canal de Suez, aunque persisten riesgos en la zona. DSV y otros integradores logísticos aguardan la respuesta de los clientes para definir si el corredor puede volver a ser utilizado de manera regular.

Director en Confluencia Portuaria

