
El 22 de mayo de 2026 quedará registrado como un hito en la gobernanza marítima internacional. La Organización Marítima Internacional (OMI), a través de su Comité de Seguridad Marítima, adoptó el primer Código MASS, que regula la operación de buques autónomos de superficie. La decisión marca el inicio de una fase de transición: el código será aplicable de manera voluntaria desde julio de este año, permitiendo a los Estados miembros realizar pruebas y ajustes antes de su obligatoriedad en 2028 y plena entrada en vigor en 2032.
El Código MASS establece estándares de seguridad equivalentes a los de los buques convencionales, incorporando referencias a las reglas de prevención de colisiones y exigiendo que los sistemas de autonavegación monitoreen de forma continua toda la información necesaria para una navegación segura.
La OMI reconoce que aún existen limitaciones técnicas, como la capacidad de evaluar sonidos audibles, pero considera que la regulación es un paso indispensable para acompañar la innovación tecnológica.
“La adopción del Código MASS marca un paso histórico en la seguridad marítima internacional. Con este marco, aseguramos que la innovación tecnológica avance bajo reglas claras y con responsabilidad compartida”, señaló el presidente del Comité de Seguridad Marítima de la OMI, el griego Theofilos Mozas, durante la sesión de hoy.
Alcance y fases de implementación
El Código MASS cubre distintos grados de autonomía: desde embarcaciones con tripulación y automatización parcial, hasta buques totalmente autónomos capaces de tomar decisiones sin intervención humana. La fase voluntaria permitirá a los países y a la industria realizar experiencias prácticas, evaluar riesgos y ajustar protocolos de seguridad.
La obligatoriedad prevista para 2028 busca garantizar que, en un plazo razonable, los buques autónomos operen bajo un marco regulatorio uniforme. La OMI proyecta que para 2032 el Código MASS esté plenamente vigente, consolidando un estándar global que asegure la trazabilidad y la sostenibilidad de la navegación autónoma.
Implicaciones estratégicas para la logística global
La adopción del Código MASS abre una nueva etapa en la infraestructura marítima internacional. Los buques autónomos prometen reducir costos operativos, optimizar rutas y mejorar la seguridad al minimizar el error humano. Sin embargo, también plantean desafíos regulatorios y tecnológicos que requieren coordinación institucional.
Para los países exportadores y las cadenas logísticas, el Código MASS representa una oportunidad de reconversión: integrar tecnologías autónomas bajo un marco regulado fortalece la resiliencia del comercio marítimo y proyecta un futuro de mayor sostenibilidad. La decisión de la OMI, tomada hoy, es un mensaje claro: la innovación debe avanzar de la mano de la gobernanza internacional.
Por: Redacción

