
Buenos Aires. La Hidrovía Paraguay–Paraná vuelve a ser escenario de conflicto regional. Desde el 1° de septiembre, el peaje aplicado por Argentina en el tramo Santa Fe–Confluencia pasó de US$ 1,20 a US$ 1,47 por tonelada de registro neto, lo que representa un incremento del 22,5%. La medida fue dispuesta por la recientemente creada Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), sin consulta previa ni respaldo técnico verificable.
El aumento generó rechazo inmediato en Paraguay, principal usuario del corredor fluvial. La Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco) solicitó al gobierno paraguayo que inicie un proceso de arbitraje internacional, alegando que el nuevo peaje vulnera los principios de libre navegación y trato igualitario establecidos en acuerdos multilaterales.
Falta de respaldo técnico
La decisión del gobierno argentino fue calificada como unilateral y carente de fundamentos sólidos. No se presentaron obras nuevas, mejoras en señalización, zonas de maniobra ni ampliación de calado que justifiquen el aumento tarifario. Tampoco se difundieron estudios de costos, impacto ambiental o trazabilidad operativa.
Desde el sector exportador paraguayo se advierte que no hay correlato entre el servicio prestado y el valor cobrado, lo que convierte al peaje en una carga distorsiva para la competitividad regional. Gremios como CNCSP y CAFYM denunciaron que la medida afecta la previsibilidad logística y pone en riesgo la conectividad fluvial.
Impacto regional y antecedentes diplomáticos
El conflicto revive tensiones históricas en la administración de la Hidrovía. En 2023 y 2024, Paraguay ya había cuestionado la aplicación de peajes sin consenso, y la falta de obras concretas en el tramo argentino. La nueva suba, aplicada sin mejoras visibles, reactiva el reclamo por una gestión multilateral y transparente.
Mientras tanto, Argentina sostiene que el peaje es necesario para sostener el sistema, aunque no ha demostrado avances técnicos ni inversiones equivalentes. La ANPYN, recientemente creada, aún no ha publicado un plan de obras ni un esquema de monitoreo que respalde la medida.
Repercusiones en costos y competitividad
El aumento del peaje impacta directamente en los costos logísticos de Paraguay, que depende de la Hidrovía para exportar soja, maíz, arroz y productos industriales. Se estima que el nuevo valor podría representar hasta US$ 5 millones adicionales por mes para el comercio exterior paraguayo.
Además, operadores fluviales advierten que la imprevisibilidad tarifaria podría desviar cargas hacia rutas terrestres o marítimas alternativas, debilitando el corredor troncal y afectando la integración regional.

Especialista en Logística

