
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) difundió un análisis que muestra cómo la geografía productiva argentina se articula con la infraestructura portuaria. El estudio confirma que el 65 % de la producción nacional de soja, maíz, trigo, sorgo, cebada y girasol se localiza a menos de 300 km de los principales nodos portuarios, lo que constituye una ventaja logística clave para las exportaciones agroindustriales.
El Gran Rosario concentra por sí solo el 47 % de la producción nacional de estos cultivos, consolidándose como epicentro de la salida exportadora. Los puertos de Bahía Blanca y Quequén aportan en conjunto otro 18 %, con áreas de influencia que se superponen en el sur bonaerense. Esta distribución permite que gran parte de la producción se canalice de manera eficiente hacia los mercados internacionales.
Distribución por cultivo
El informe detalla cómo cada cultivo se vincula con los nodos portuarios:
- Soja: 56 % se produce a menos de 300 km del Gran Rosario; en total, 66 % dentro de los tres nodos.
- Maíz: 40 % en Gran Rosario; 55 % en total. La menor concentración responde a la producción en NOA y NEA.
- Trigo: 56 % en Gran Rosario; 82 % en total. El sur bonaerense aporta 20 % en Bahía Blanca y 17 % en Quequén.
- Cebada: 93 % dentro de los tres nodos, con predominio absoluto en Bahía Blanca y Quequén (85 % neto).
- Girasol: 61 % dentro de los tres nodos; 31 % en Bahía Blanca y 26 % en Quequén.
- Sorgo: 56 % en Gran Rosario; 58 % en total.
Estos datos confirman que el Gran Rosario domina en cuatro de los seis cultivos principales (soja, maíz, trigo y sorgo), mientras que Bahía Blanca y Quequén lideran en cebada y girasol, reflejando la importancia del sur bonaerense para cultivos de invierno.
Ventaja logística estructural
La concentración geográfica de la producción cerca de los puertos reduce costos de transporte, facilita la salida exportadora y refuerza la competitividad de la agroindustria argentina. La proximidad a nodos estratégicos asegura que granos, harinas y aceites puedan despacharse con menores tiempos y costos, lo que resulta decisivo en un mercado global altamente competitivo.
El informe también destaca que esta ventaja logística se complementa con la infraestructura de procesamiento y almacenamiento instalada en las zonas portuarias, lo que permite integrar producción, industrialización y exportación en un mismo corredor.
El análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario confirma que la agroindustria argentina cuenta con una ventaja logística estructural, sustentada en la concentración de la producción cerca de los principales puertos. El Gran Rosario se consolida como epicentro de la salida exportadora, mientras que Bahía Blanca y Quequén refuerzan su rol en cultivos de invierno. Esta articulación entre geografía productiva y nodos portuarios seguirá siendo un factor determinante para la competitividad del país en los mercados internacionales.
Por: Redacción

