
El anuncio marca un giro estratégico: por primera vez la compañía apuesta al transporte de amoníaco, con entregas previstas para 2029, en un mercado emergente que se perfila como pieza clave de la transición energética. La decisión no es menor: Thenamaris, con décadas de experiencia en transporte de crudo y productos químicos, se suma a una tendencia global que busca diversificar hacia energías limpias.
El movimiento refleja tanto la presión regulatoria internacional como la necesidad de anticiparse a nuevas cadenas logísticas. En un escenario donde los armadores europeos y asiáticos ya exploran contratos de amoníaco vinculado al hidrógeno verde, la entrada de Thenamaris posiciona a Grecia en la primera línea de la transición marítima.
Contexto y detalles del pedido
El amoníaco se consolida como vector energético en la descarbonización global, tanto como combustible alternativo como producto de exportación en cadenas de hidrógeno verde. La decisión de Thenamaris responde a la necesidad de diversificar su flota y anticipar la demanda creciente de transporte especializado.
- Buques: 2 VLAC de 90.000 m³ cada uno.
- Astillero: Jiangnan Shipyard, con participación de CSSC Trading.
- Tecnología: casco optimizado para dimensiones Old Panamax, con menor resistencia y consumo.
- Propulsión: motores dual-fuel (LPG), con reducción estimada de 20% en CO₂ y 99% en SOx.
Impacto estratégico
La apuesta de Thenamaris refleja cómo los grandes armadores se preparan para la transición energética y cómo los puertos deberán adaptarse para recibir buques de nueva generación. El movimiento anticipa un rediseño de la logística marítima global, donde la capacidad de adaptación será clave para mantener competitividad.
El ingreso de Thenamaris al transporte de amoníaco no es solo una diversificación de flota: es una señal de que la transición energética ya está reconfigurando las rutas y actores del comercio marítimo. Los puertos que se preparen para este nuevo segmento capturarán ventaja en las próximas décadas.
Por: Redacción

